De mantenerse el deterioro en la recaudación fiscal que ha venido experimentando el Poder Ejecutivo, la relación deuda a Producto Interno Bruto (PIB) no estaría por debajo del 60% a partir del 2026, sino después de 2027.
Así lo indicó el economista del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (CINPE) de la Universidad Nacional (UNA), Emmanuel Agüero, durante la presentación del IV Informe de Proyecciones Macroeconómicas 2025 y Análisis del Mercado Laboral Costarricense.
Agüero señaló que ese escenario impactaría directamente la dinámica política de la Regla Fiscal, ya que, cuando está por debajo del 60% da más flexibilidad, contrario a cuando está por encima de ese porcentaje, donde se generan más restricciones.
“Eso evidentemente generaría un gran reto para la próxima Administración de como poder mantener esa Regla Fiscal, sobre todo postergándose tanto la deuda por debajo del 60%”, explicó Agüero.
El economista indicó que si se pretende tener la deuda por debajo del 60% para 2025, se tendría que aumentar el balance primario o la recaudación en más de 2% del PIB, lo que en un año no parece creíble.
Según detalló el informe, se prevé que para 2024 la deuda aumente tras 2 años de estar reduciéndose. “Eso es un punto importante a destacar porque es precisamente donde se muestra que ese ajuste fiscal este año se debilitó un poco”, acotó Agüero.
BCCR tendría espacio para reducir la TPM en 2025
Por otro lado, el economista apuntó que para el próximo año el Banco Central de Costa Rica (BCCR) tendría espacio para reducir su Tasa de Política Monetaria (TPM) por la persistencia de la baja inflación.
No obstante, indicó que el ritmo de disminución de tasas de interés internacionales será un condicionante, especialmente lo que haga el Sistema de la Reserva Federal (FED, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos.
Desde el CINPE se prevé que para el 2025 la tasa de interés de referencia del Central se ubique en 3%.
Alimentos y transporte mantienen inflación baja
En lo que respecta a la inflación, Agüero señaló que se mantendrá en terreno negativo y se espera que retorne al rango meta (3%, con un margen de tolerancia de ± 1 p.p.) hasta el último trimestre del próximo año.
En esa línea, detalló que hay dos componentes relevantes por los que la inflación se mantiene “baja”.
El primero de ellos son los alimentos, que están entre los que más han contribuido a una inflación negativa y que se viene arrastrando desde el 2023. Caso contrario al 2022, cuando fueron de los que más aportaron a que la inflación subiera.
El segundo componente es el transporte, que está muy ligado a los precios del petróleo y que están muy por debajo de los precios que se observaban en años anteriores.
“El petróleo impacta directamente el precio de los combustibles, del transporte público, transporte privado, servicios de logística, entre otros. Y evidentemente arrastra más los precios a la baja”, explicó Agüero.
Sobre la inflación subyacente, la cual elimina estos componentes que están un poco más alejados de la política del BCCR, indicó que también se encuentra por debajo de la meta, en niveles cercanos al 0%.
Agüero señaló que eso da indicios de que las presiones de inflación en el país son muy bajas, algo que podría estar impactando la credibilidad del Central porque ya casi serán 24 meses por debajo de esa meta.

