En un año electoral y en medio de un entorno económico complejo, la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (CACIA) hizo un llamado a las fuerzas políticas del país para construir una agenda nacional basada en estrategia, coherencia y competitividad, que permita proteger el empleo, la formalidad y el modelo exportador.
Dirigentes del sector expresaron su preocupación por iniciativas legislativas impulsadas de forma aislada, especialmente en materia de etiquetado de alimentos, que podrían romper el principio de armonización normativa centroamericana, uno de los pilares del comercio regional.
Centroamérica absorbe cerca del 68% de las exportaciones de alimentos empacados del país, por lo que cualquier ruptura de reglas comunes tendría efectos directos sobre la viabilidad de cientos de empresas, en su mayoría micro, pequeñas y medianas.
Juan Ignacio Pérez, presidente de CACIA, subrayó que el país necesita menos improvisación y más visión de largo plazo. “Menos ocurrencias y más estrategia. La coherencia entre el discurso y la acción es clave para generar confianza, inversión y empleo”, afirmó.
Entre las prioridades señaladas por el sector destacan la continuidad del programa “Le Dejamos Trabajar”, la revisión del modelo de cargas sociales para incentivar la formalidad, la modernización del sistema eléctrico y la apertura del monopolio del alcohol, con el fin de promover competencia y eficiencia.
Asimismo, la Cámara urgió avanzar en la concesión de Puerto Caldera, acelerar la modernización de los puestos fronterizos y fortalecer una política comercial enfocada en Centroamérica y el Caribe, mercados estratégicos para la industria alimentaria.
CACIA también insistió en la necesidad de modernizar el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), para que responda de manera más efectiva a las necesidades reales del mercado laboral y a la demanda de talento técnico especializado.
Finalmente, el sector reiteró su compromiso de seguir participando activamente en el debate nacional, aportando criterios técnicos y propuestas concretas para fortalecer la competitividad del país, especialmente en un contexto de crecientes presiones externas, apreciación del colón e incertidumbre económica global.
