CANATRANS

Cambiar años de experiencia para conducir bus se valora por escasez de choferes

“Los servicios especiales han crecido mucho. Es uno de los desafíos que enfrenta el sistema. Lo cual puede ser causa de que muchas personas con licencia tipo C2 se trasladen a otra modalidad”, expresó Orlando Gómez, asesor legal de la Cámara.

Choferes
photo_camera Actualmente la Ley exige una experiencia de 3 años después de adquirir la licencia de automóvil o taxi para manejar bus. Foto: CTP.

El faltante de conductores para autobuses es un desafío que viene aquejando al transporte público desde hace décadas y que, por diversas razones, se está agravando, indicó el asesor legal de la Cámara Nacional de Transportes (CANATRANS), Orlando Gómez.

Por ello, desde la organización han planteado distintas alternativas para hacerle frente a ese problema. Una de ellas es la posibilidad de modificar la experiencia mínima en la que se puede aspirar a ser conductor de autobús.

Actualmente la Ley exige una experiencia de 3 años después de adquirir la licencia de automóvil o taxi.

“Eso implica que cuando la persona está en la posición de poder conducir autobús, ya ha ingresado al mercado laboral y tiene otra ocupación. Entonces, se vuelve más difícil que las personas más jóvenes puedan introducirse a este servicio”, explicó Gómez.

Esta iniciativa forma parte del expediente 23.080, uno de los que CANATRANS señaló como prioritarios a algunos diputados a la Asamblea Legislativa, en una reciente reunión.

Otras alternativas por las que apuesta CANATRANS es introducir más personal femenino en la conducción de autobuses o buscar mano de obra en ferias de empleo.

Para Gómez es una paradoja que haya personas desocupadas y que el sector tenga el problema de que no haya quienes quieran o puedan ser choferes. “Entonces, si se ha intentado una medida y otra, verdad. Pero si es multifactorial”, acotó.

No renuncian a establecer incentivos

Otro punto que mencionó el asesor de la Cámara es que las empresas de transporte, como todo patrono, deben cumplir con las obligaciones derivadas el Régimen de Trabajo, Código Laboral y demás.

En esa línea, explicó que hay un tope establecido por los mecanismo tarifarios, que son los que reconocen hasta donde se puede llegar con los salarios, que obviamente tienen que respetar los mínimos.

Sin embargo, no existe una libertad de ir más allá de eso, ya que, no está previsto en la metodología tarifaria.

No obstante, Gómez reconoce que si han hecho intentos en esa vía y no se ha renunciado a establecer una modificación en los incentivos para que las personas opten por esta ocupación.

Nuevos actores se introducen al sistema

Por otro lado, Gómez señaló que se debe ver que se han venido introduciendo nuevos actores al sistema de transporte nacional, no solo público, sino privado e informal.

“Los servicios especiales han crecido mucho. Es uno de los desafíos que enfrenta el sistema. Lo cual puede ser causa de que muchas personas con licencia tipo C2 se trasladen a otra modalidad”, expresó el asesor.

Añadió que, a esto se suman las plataformas digitales de transporte, que también requieren de esta mano de obra.

Un ejemplo de ello es que recientemente, la proliferación de trasporte informal en la zona de Bribri, en Talamanca, llevó a la quiebra a la empresa autobusera Setecientos Diez, que operaba las rutas entre Bribrí y Shiroles por Bambú y entre Bribrí y Shiroles por La Pera y viceversa.

El responsable de la empresa, Clifton Tate, precisó que se ha dado un aumento desmedido de operadores informales, sin ningún tipo de control, que utilizan vehículos particulares tipo sedan, pick-ups y hasta microbuses.