Actualmente el tipo de cambio es una de las variable macroeconómicas más difíciles de proyectar, ya que, diversos factores, tanto locales como internacionales, interactúan y afectan su comportamiento, particularmente con la llegada de fin de año.
Así lo indicó el académico y encargo de la Cátedra de Estadística de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Rolando Saborío.
Según señaló el economista, en el corto plazo la entrada de divisas al país generará presión a la baja sobre el tipo de cambio. También se suman otros factores como el pago de aguinaldos y la llegada de turistas.
En contraparte, apuntó que aspectos como el diferencial de tasas de interés entre colones y dólares, con bajos incentivos para invertir en moneda local, ejercen una presión al alza.
El académico de la UNED prevé que el tipo de cambio cierre el presente año en un rango de entre ₡510 y ₡530 por dólar.
BCCR ha intervenido para evitar fluctuaciones abruptas
Por otro lado, Saborío señaló que el Banco Central de Costa Rica (BCCR) ha intervenido en diversas ocasiones con el propósito de evitar fluctuaciones abruptas, con el objetivo de controlar la inflación y brindar estabilidad ante posibles factores adversos.
“Observamos que el tipo de cambio se ha mantenido relativamente estable en los últimos meses, y es probable que continúe así en lo que resta del año y, posiblemente hasta los primeros meses del 2025”, manifestó el economista.
Añadió que, a medida que se acerca el cierre del año, es probable que la estabilidad se mantenga, influenciada por la Política Monetaria del Central. Además de otros factores económicos, como la Inversión Extranjera Directa.
Central podría ser clave
El economista también advirtió que cualquier intervención de la institución pública podría ser clave para evitar fluctuaciones indeseadas que afecten la inflación y a la economía en general.
Por último, Saborío compartió algunas recomendaciones para el manejo adecuado del dólar en el contexto actual, entre las que están:
- Diversificar las inversiones.
- Evitar deudas en dólares.
- Aprovechar períodos de estabilidad.
- Mantener fondo de emergencia.
- Monitorear la Política Monetaria.
