Informe del CINPE

Pandemia redujo en 25% las MiPymes y acentuó brechas productivas

Las microempresas no han superado el impacto de la pandemia, mientras que las medianas y grandes compañías aumentan su participación en ingresos, exportaciones y salarios.

 

Según un estudio realizado por el CINPE de la  UNA las MiPymes son una gran parte del mercado laboral del país. Foto MEIC
photo_camera Según un estudio del CINPE, de la UNA, las MiPymes tienen un peso importante en el mercado laboral del país. Foto MEIC

Las microempresas costarricenses aún no logran superar el impacto de la pandemia, tras una caída del 25,8% en su número entre 2020 y 2024, mientras que las medianas y grandes compañías aumentan su participación en ingresos, exportaciones y salarios, según el Informe de proyecciones macroeconómicas 2026 y resultados económicos 2025 del Centro Internacional de Política Económica (CINPE) de la Universidad Nacional.

El análisis del CINPE revela que la pandemia reconfiguró de forma drástica la estructura empresarial del país. En 2020 existían 365.842 microempresas; al cierre de 2024 quedaban 271.631, una reducción del 25,8%.

La caída de las miPymes, que representan el 81% del parque empresarial, contrasta con el crecimiento de pymes y grandes compañías: las pequeñas pasaron de 16.035 a 17.721; las medianas, de 5.279 a 6.057; y las grandes, de 3.396 a 4.017.

En total, Costa Rica pasó de 432.539 empresas en 2020 a 335.183 en 2024.

CINPE-UNA
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Pese a su peso numérico, las microempresas generan apenas un 9% de los ingresos; las grandes, en cambio, concentran un 74% y dominan el comercio exterior: controlan el 95% de las exportaciones y el 87% de las importaciones.

El informe advierte una “dualidad estructural”: una vasta base de microempresas frágiles y poco internacionalizadas frente a un núcleo reducido de grandes compañías que concentran productividad, logística, innovación y salarios.

Entre 2005 y 2024, las grandes pagaron salarios promedio anuales de ¢10,12 millones, frente a ¢3,63 millones en las micro. A ello se suma mayor estabilidad laboral, formalidad y capacidad de capacitación.

Los cambios estructurales también se evidencian por sector. Las actividades profesionales, científicas y técnicas aumentaron su participación, pasando del 4% al 10% del valor agregado. En contraste, enseñanza, construcción, agricultura e industria manufacturera perdieron relevancia, por factores que incluyen ciclos económicos, crisis acumuladas y restricciones fiscales.

Además, 30 cantones concentran la mayor parte del ingreso empresarial del país. Entre ellos, San José, Alajuela, Escazú y San Carlos. Trece cantones fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM) como Pérez Zeledón, Pococí, Puntarenas y Liberia figuran también entre los de mayor peso económico, lo que confirma una distribución territorial más diversificada, aunque igualmente desigual.

El CINPE estima que la economía costarricense cerrará el 2026 con un crecimiento del 4,2%, ligeramente por debajo del 4,3% estimado para 2024 y por encima del 3,5% proyectado para 2025.

Las tasas de interés para 2026 oscilarían entre 3,45% y 3,95%, mientras que la inflación se ubicaría entre 0% y 1%, lejos otra vez del rango meta del Banco Central (2%-4%).

Para el CINPE, estas cifras representan una economía estable, pero de bajo dinamismo, con desafíos persistentes en productividad, desigualdad empresarial y recuperación plena del sector más numeroso: las microempresas.