La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) dio a conocer sus perspectivas económicas para América Latina, donde prevé que el crecimiento del país en 2025 sea de 3,5% y de 3,6% en 2026.
Lo anterior porque el consumo privado se moderará el próximo año. Sin embargo, volvería a repuntar en 2026 a medida que los salarios reales refuercen gradualmente la renta disponible.
“Una sólida actividad económica continúa a crear nuevos puestos de trabajo, aunque el empleo subirá de manera gradual y la tasa de participación laboral se mantendrá por debajo de su nivel prepandémico”, señaló el informe.
Sobre la inversión privada, establece que se mantendrá fuerte en los siguientes 2 años, respaldada por importantes entradas de Inversión Extranjera Directa (IED), aunque la inversión pública se mantendrá en niveles bajos debido a la contención del gasto para garantizar el cumplimiento de la Regla Fiscal.
En lo que respecta a las exportaciones, la OCDE apuntó que se moderarán en 2026 junto con las condiciones económicas de Estados Unidos, el principal socio comercial del país.
Por otra parte, la OCDE estima que en el presente año la fuerte demanda interna impulsó el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en los primeros 3 trimestres, apoyada por las elevadas entradas de IED y altos niveles de confianza.
En esa línea, apuntó que las entradas de IED aumentaron con fuerza en la primera mitad del presente año, impulsando el empleo formal.
“El mercado laboral ha mejorado, con una tasa de desempleo del 6,6% en septiembre, si bien la tasa de participación laboral y de empleo, del 57,3% y el 53,5% respectivamente en septiembre, siguen por debajo de los niveles anteriores a la pandemia”, indicó el informe.
Mejorar las competencias disponibles es una prioridad clave
Por otro lado, la OCDE indicó que hay varios factores que serán clave para mejorar las competencias disponibles. Uno de esos es la mayor participación femenina en el mercado laboral.
No obstante, considera que para que eso suceda se requiere ampliar la cobertura de educación y atención de primera infancia para menores de 4 años, así como ampliar el horario escolar para los niños en preescolar y primaria.
Otro de los factores será reorientar la formación profesional hacia las competencias más demandadas y aumentar los programas y números de graduados en disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
Para la OCDE eso reduciría los desajustes y la escasez de competencias y ayudaría a atraer más IED. Además, permitiría aprovechar la apertura comercial.
Otros de los factores mencionados por la OCDE fueron:
- Proporcionar apoyo específico a los estudiantes de primaria y secundaria que tengan un bajo rendimiento, dando prioridad a los que pertenecen a grupos vulnerables. También mejoraría la igualdad de oportunidades.
- Para lograr la neutralidad neta en carbono para el año 2050, Costa Rica debería reducir las emisiones del sector transporte, reforzando la red del transporte público y la electrificación del transporte, potenciando las fuentes de energía renovables.