En su primera sesión del año para analizar la Tasa de Política Monetaria (TPM), la Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) acordó de manera unánime mantener la TPM en 4,00%. Así lo dio a conocer el presidente de la entidad, Roger Madrigal.
Entre los aspectos que influyeron en la decisión, Madrigal destacó la aceleración que ha venido registrando la inflación.
Explicó que esa aceleración está determinada por un choque de ofertas producto de las condiciones climáticas que afectaron al país a finales del año pasado, algo que incidió para que se diera un incremento en los precios de algunos bienes agrícolas.
Añadió que, no se puede descartar que ese choque de ofertas se extienda hasta febrero.
“Podríamos estar viendo incrementos en general de precios vinculados a esos choques de oferta”, afirmó Madrigal.
Sobre las proyecciones de la inflación de cara a los próximos meses, indicó que se prevé que registre valores positivos, ya que, ha venido en crecimiento, registrando cada vez valores menos negativo.
No obstante, aclaró que, a pesar de ello, mantienen la proyección de que la inflación general y subyacente ingresarían al rango de tolerancia del Central hasta el tercer trimestre del presente año.
“Hubo un choque inflacionario, idiosincrático uno podría pensar por la parte climática, entonces no hay modelo capaz de capturar eso”, precisó el presidente del BCCR.
Actualmente el rango meta del Central para la inflación es de 3 % ±1 p.p.
Por otra parte, el presidente del BCCR apuntó que la actividad económica tendió a acelerarse a finales del 2024, algo que significó un cambio en las proyecciones que tenían y la velocidad a la que venía desarrollándose la producción.
Estabilidad o reducción de la TPM es lo previsto en buena parte del año
El economista y coordinador de la Cátedra de Estadística de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Rolando Saborío Jiménez, apuntó que la TPM en 4,00% se considera cercana al punto neutro, donde ni se estimula, ni se restringe de manera significativa la actividad económica.
Por ello, su proyección es que en buen parte del 2025 la TPM se mantenga estable o registre una o dos reducciones leves de 0,25%.
Entre los factores que determinarán las futuras decisiones, Saborío destacó:
- La evolución de la inflación interna y externa, especialmente en Estados Unidos.
- Las políticas de la Reserva Federal, cuya tasa de fondos federales sigue siendo un referente para las economías de la región.
- El desempeño económico nacional, incluyendo presiones de sectores que abogan por una mayor flexibilización monetaria para estimular la actividad económica.
“Si bien algunos actores han solicitado nuevas reducciones de la TPM para incentivar el crecimiento, el Banco Central se mantiene cauteloso, evaluando cuidadosamente los impactos en la inflación y otros indicadores macroeconómicos claves”, explicó Saborío.
Asimismo, recalcó que el comportamiento de la TPM durante el primer semestre del 2025 será crucial para las expectativas económicas del resto del año.
Lo anterior porque su evolución podría influir en las tasas de referencia de crédito, el acceso a financiamiento para empresas y personas, y el nivel general de actividad económica.
