Para el presidente de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (CACIA), Juan Ignacio Pérez, no se vale que el Régimen Definitivo, donde está la mayoría de la economía, no tenga ni medio incentivo, como los que si hay en el Régimen de Zona Franca.
“Principalmente empresas ticas, capital tico, que invierte y reinvierte en Costa Rica año a año. No se vale que no tengan ni medio incentivo, ni medio apoyo y ayuda para que crezcan, para que reinviertan en Costa Rica. Más bien, se desincentiva la inversión nacional”, expresó Pérez.
El dirigente manifestó que, si bien el Régimen de Zonas Francas ha sido muy exitoso en los últimos 15-20 años, apenas equivale a entre 15% y 17% de la economía nacional.
“El ochenta y pico por ciento estamos en Régimen Definitivo. Con todas las cargas, imposiciones, requisitos, trabas, burocracias que a usted se le puedan ocurrir”, manifestó el presidente de CACIA.
Agregó que, por el contrario, a las empresas de Zonas Francas que vienen a invertir les ponen “alfombra roja”. Además, les realizan trámites libres de impuestos.
Para él la solución debe ir en la línea de buscar como establecer un equilibrio entre ambos regímenes.
“Por ejemplo Irlanda, en donde se empezó a ver como se unía los incentivos y las trabas para buscar ese punto medio, ese balance, para que toda la economía crezca al mismo nivel”, explicó el dirigente.
Pérez considera que el hecho de tener una parte de economía creciendo al 20% pero que solo representa el 15%, mientras la que representa más del 80% crece a un 2%, hace que en verdad no haya crecimiento.
“Si tuvieras toda la economía creciendo al 10% o 15%, tienes mucha más palanca como país; sos más fuerte como país”, afirmó el presidente de CACIA.
Realidad nacional termina desinflando a mucho empresario
Manifestó que, a futuro la industria tiene retos grandes, especialmente a nivel de logística, capital humano y el tema de seguridad.
“Nada gana usted con tener su empresa como un ajito, todo ordenado y perfecto, si el entorno se descalabra. Todos perdemos”, indicó.
En esa línea, señaló que desde el punto de vista de innovación, de tecnología y desarrollo, evidentemente son optimistas.
Sin embargo, hay una realidad nacional en torno a los retos mencionados, que termina desinflando a mucho empresario.
“A veces dan ganas de rendirse y tirar la toalla. Pero el soñador dentro de los empresarios siempre prevalece y hay que seguir”, concluyó Pérez.

