La situación de la industria alimentaria en Puerto Caldera durante el 2024 fue complicada, ya que, al igual que todos, las empresas tuvieron que operar en una terminal colapsada. Y para el presente año no prevén que la situación vaya a mejorar.
Así lo manifestó el presidente de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (CACIA), Juan Ignacio Pérez.
Según indicó, esa previsión se debe a que “desgraciadamente son obras de infraestructura muy grandes las que se requieren”.
Pérez considera que se pueden ir poniendo “curitas”, pero en el mejor de los casos se llevará 4 o 5 años poder estar donde se quiere como puerto, dejando de lado otros temas relevantes, como, por ejemplo, las carreteras que conectan con los puertos.
En lo que respecta al 2024, el empresario manifestó que la situación de Caldera fue difícil para todos. Uno de los aspectos que destacó fue el hecho de que se quitó la declaración anticipada.
“Entonces, si viene un contenedor y usted lo declara, paga los impuestos y todo anticipadamente, antes lo podía descargar en el muelle y llevárselo a su empresa. Eso se quitó por el colapso del muelle”, explicó Pérez.
Recordó que, se pasó a un estacionamiento transitorio, pero si se tiene la declaración anticipada tampoco pasa nada, ya que, de igual manera se debe hacer fila, tardando entre 12 y 14 días en poder sacar el contenedor del almacén.
Contexto internacional también tiene influencia
Por otro lado, Pérez manifestó que evidentemente el contexto internacional también tiene influencia sobre lo que pasa en Caldera.
Explicó que las navieras a nivel mundial que controlan los barcos y los contenedores, las cuales son pocas, tienen rutas establecidas de tránsito que no van a ciertos destinos, sino que hacen trasbordos.
“Esas líneas que hacen esos trasbordos permiten mayor movimiento de contenedores, por tanto mejores tarifas, bajando los costos porque ya no se tiene un barco que desviar para mandarlo a Costa Rica, un mercado y destino pequeño”, indicó Pérez.
En esa línea, señaló que si se permitieran esos trasbordos de barcos grandes daría mayor posibilidad de acceder a nuevas rutas y de bajar los costos.
Asimismo, Pérez puso de ejemplo otras situaciones, como el Canal de Panamá, que tiene un problema de sequía que reduce el calado, y esto impide a los barcos llegar; o temas de ferrocarriles en Estados Unidos, provocando atrasos en los puertos de Miami.

