El Observatorio Económico y Social (OES) de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA) presentó su más reciente Análisis de la Coyuntura Fiscal a agosto de 2025, en el que advierte una reducción en los ingresos tributarios del Gobierno Central.
De acuerdo con el estudio, hay una disminución del gasto público y una leve mejora en el resultado fiscal, aunque con señales de advertencia sobre el futuro inmediato de las finanzas públicas.
El estudio examina los principales indicadores fiscales como ingresos, gasto y resultado financiero con base en los datos más recientes del Ministerio de Hacienda, e incluye estimaciones de cierre para el ejercicio 2025 y proyecciones de endeudamiento.
El OES estableció que los ingresos totales del Gobierno Central representan un 9,46% del PIB a agosto de 2025, cifra inferior al 9,78% del año anterior y al 10,73% registrado en 2022.
De acuerdo con la investigación, esta tendencia se explica principalmente por la reducción en la recaudación del impuesto sobre la renta y del IVA, los dos tributos de mayor peso en el sistema. El impuesto sobre los ingresos y utilidades (renta) alcanzó un 3,04% del PIB, con una disminución acumulada de casi medio punto porcentual desde 2022.
Adicionalmente, agrega que el débil crecimiento en la recaudación proveniente de empresas y la reducción en el impuesto a las remesas al exterior contrastan con un leve aumento en la contribución de las personas físicas.
Por su parte, la recaudación del IVA también se redujo de 3,26% a 3,19% del PIB pese a mostrar una variación interanual positiva del 4,79%. Según el informe, el bajo dinamismo de sectores clave como la construcción y el turismo limita su aporte en términos del PIB.
El impuesto selectivo de consumo y el impuesto único a los combustibles también mostraron caídas, mientras que el impuesto a la propiedad de vehículos continúa disminuyendo por efecto de reformas aprobadas en 2023. En conjunto, los ingresos tributarios suman 8,37% del PIB, frente al 8,66% de 2024.
El Observatorio advierte que esta tendencia podría extenderse a 2026, lo que anticipa un escenario fiscal menos favorable para la próxima administración.
En contraste con la caída de los ingresos, el gasto público total se redujo a 11,43% del PIB, el nivel más bajo de los últimos tres años. El gasto primario (sin intereses) se ubica en 8,41% del PIB, mientras que el gasto en intereses bajó a 3,02% del PIB, una disminución de 0,42 puntos porcentuales respecto a 2024.
El informe atribuye esta reducción al descenso en las tasas de interés domésticas y al efecto de la apreciación del colón en la deuda externa, junto con el gasto en remuneraciones el cual cayó a 3,56% del PIB, producto del congelamiento salarial vigente hasta 2026.
El economista Fernando Rodríguez, investigador del Observatorio, explicó que, a agosto de 2025, el país presenta un superávit primario de 1,10% del PIB, superior al 0,89% del mismo período del año anterior. Esto significa que el Gobierno ha gastado menos de lo que recauda antes del pago de intereses.
El déficit financiero que sí incluye el pago de intereses se redujo de 2,55% a 1,97% del PIB, gracias a la contención del gasto y la caída en el costo de la deuda.
Rodríguez estableció que, para el cierre del año, se proyecta:
- Déficit financiero: entre 3,10% y 3,25% del PIB.
- Superávit primario: entre 1,2% y 1,3% del PIB.
- Gasto en intereses: entre 4,35% y 4,55% del PIB.
- Deuda del Gobierno Central: alrededor del 60% del PIB.
El Observatorio advierte que el margen de maniobra por la vía del gasto “se ha agotado” y que nuevos recortes podrían afectar áreas críticas como la seguridad ciudadana, la educación, la infraestructura y los programas sociales.
Asimismo, llamó a evitar reducciones de impuestos o nuevas exoneraciones en el contexto electoral, al considerar que ello “debilitaría aún más la posición fiscal del país”.
Finalmente, considera urgente revisar la aplicación de la regla fiscal, con el fin de permitir el financiamiento de partidas estratégicas sin comprometer la sostenibilidad de las finanzas públicas.