La Corporación Arrocera Nacional (CONARROZ) lanzó una advertencia contundente: “Costa Rica no puede darse el lujo de dejar de producir arroz”. Según la organización, la producción nacional está en riesgo, lo que podría comprometer la seguridad alimentaria del país y dejar a la población totalmente dependiente de las importaciones.
Actualmente, apenas un 40% del consumo interno es abastecido con arroz cultivado en el territorio nacional.
CONARROZ explicó que las cifras de producción han disminuido debido a la pérdida de hectáreas de cultivo, la salida de productores y la falta de políticas públicas que fortalezcan al sector.
Recordó que: “un país que no siembra parte de lo que consume es un país que renuncia a su seguridad alimentaria”, señalando que la producción local no solo garantiza el abastecimiento, sino que también genera empleo en zonas rurales y sostiene a miles de familias campesinas.
El sector arrocero subrayó que el grano es uno de los productos más sensibles en el mercado internacional, ya que solo un 10% de la producción mundial se comercializa como excedente. Esto lo convierte en un bien altamente vulnerable a la especulación y a la escasez en momentos de crisis geopolíticas, guerras comerciales, impactos climáticos o pandemias.
Ante este panorama, los arroceros impulsan en la Asamblea Legislativa el proyecto de ley denominado “Ley para la Creación del Fondo de Competitividad y Auxilio Arrocero (FONARROZ)”, que, según ellos sería una herramienta clave para revertir la caída en la producción.
La iniciativa busca financiar al sector de acuerdo con las condiciones de cultivo y comercialización del grano, garantizando una cantidad mínima de hectáreas sembradas en el país para cubrir la demanda local y asegurar la seguridad alimentaria frente a contingencias internacionales que puedan afectar las importaciones.
CONARROZ recalcó que:
“No se trata de un proyecto para favorecer a un grupo de productores, sino de una ley que beneficia a todos los costarricenses, porque lo que está en juego es el acceso a un alimento básico en nuestra dieta, que no puede quedar solo a expensas de importadores”.
Finalmente, el sector hizo un llamado directo a los diputados para que el compromiso expresado con la producción arrocera se traduzca en la aprobación y, de ser necesario, el resello del proyecto FONARROZ.