La Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (CACIA) le hizo un llamado a la Contraloría General de la República para acelerar el proceso licitatorio para la concesión de Puerto Caldera.
En la Cámara alegan que los atrasos por revisiones, recursos y modificaciones mantienen paralizada una solución al colapso del principal puerto en la costa pacífica.
Calificaron la situación como uno de los problemas estructurales más graves que enfrenta el país, con impactos directos en la competitividad, el empleo y el costo de vida de las familias costarricenses.
Según Juan Ignacio Pérez, presidente de la Cámara, la ineficiencia operativa del puerto lleva años encareciendo la producción de alimentos y afectando la cadena de suministros.
“Hace casi un año celebramos el lanzamiento de la licitación, pero hoy, tras múltiples revisiones y trámites exigidos por la Contraloría. Seguimos sin certeza de si en 2026 conoceremos a la nueva empresa concesionaria”, dijo Pérez.
Los industriales pidieron a la autoridad contralora utilizar todos los mecanismos legales disponibles para agilizar la adjudicación y devolver dinamismo al comercio exterior.
Además, recordaron que Puerto Caldera es un punto estratégico para el ingreso y salida de mercancías y que su actual estado de saturación limita el desarrollo económico y social del país.
“La parálisis en Caldera es un obstáculo que Costa Rica no puede permitirse. Urge una señal de confianza y eficiencia que permita reactivar la competitividad”, subrayó Pérez.
Por su parte, Mario Montero, vicepresidente de CACIA, añadió que los retrasos no solo afectan a las empresas del sector, sino a toda la economía nacional, pues elevan costos logísticos y repercuten en el precio final de los productos.
“Desde la industria alimentaria estamos haciendo un llamado vehemente, pero muy respetuoso a la Contraloría General de la República para que se apliquen todos los mecanismos que la legislación permite y se acelere el proceso de concesión del puerto de Caldera”, declaró Montero,
Los industriales concluyeron que Puerto Caldera es uno de los motores del comercio exterior del país y no puede continuar en estado de colapso. Por ello, piden señales claras de eficiencia y confianza institucional que permitan al país recuperar competitividad.