La Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA) señaló que desde noviembre del año pasado advirtieron que los fenómenos climáticos que afectaron a distintas zonas productivas del país, causarían un déficit en el abastecimiento de productos agrícolas.
No obstante, “algunas autoridades del gobierno desmintieron la advertencia de la CNAA”, algo que ha confirmado sus preocupaciones, apuntaron desde la entidad.
Los fenómenos climáticos generaron pérdida de cosechas y disminución de productividad en cultivos de la canasta básica como papa y tomate, entre otros.
Lo anterior provocó un incremento notable en sus precios, lo cual repercute sobre todo en los sectores de menores ingresos, quienes deben destinar un mayor porcentaje de su ingreso neto a comida.
“Hacemos un llamado al Gobierno y a las instituciones pertinentes para que refuercen las medidas de apoyo al sector agropecuario y establezcan mecanismos efectivos…”, manifestó el presidente de la Cámara, Oscar Arias Moreira.
En esa línea, mencionó la readecuación de deudas y créditos con tasas de interés bajas que permitan a los productores sacar adelante sus cosechas y reconstruir la infraestructura dañada, permitiendo así mitigar las consecuencias de los desastres climáticos.
Asimismo, sugirieron incentivar programas de producción de hortalizas bajo la modalidad de ambientes protegidos, para lo cual es necesario un esquema de financiamiento y transferencia tecnológica, algo que se puede lograr mediante una alianza entre el gobierno, la academia y el sector productivo.
“Además, instamos a la población a solidarizarse con los productores nacionales, entendiendo que estos aumentos son el resultado de factores externos fuera de su control”, acotó Arias.
Por su parte, la primera vicepresidenta de la CNAA, Ivannia Quesada, pidió a las autoridades mecanismos comerciales que promuevan la producción nacional de alimentos, fomentando precios competitivos.
Incertidumbre acecha a los productores
Por otro lado, desde la entidad apuntaron que la incertidumbre acecha a los productores, ante la posibilidad de que, ahora que tienen mejores precios, importaciones masivas a precios de frontera los arruinen y destruyan su capacidad productiva.
Añadieron que eso dañaría la democracia económica, social, laboral y ambiental de las zonas rurales del país, las cuales descansan, mayoritariamente, en la actividad agropecuaria.
En esa línea, mencionaron el “caso lapidario del abastecimiento del arroz”, donde las autoridades no comprendieron que los precios internacionales de este producto se mueven con la oferta y la demanda.
“Sin embargo, la producción nacional, que tiene un altísimo valor agregado, responde a costos, los cuales muchos o se han mantenido o han disminuido”, indicó la CNAA.

