Zamora señaló que, con el cierre de las urnas instaladas en Los Ángeles, California, concluyó el proceso de elecciones para elegir presidente y vicepresidentes de la República, así como las diputaciones.
“Durante meses hemos conducido el proceso electoral con solvencia técnica, integridad, y absoluto apego a la Constitución y a la ley”, afirmó. Recordó que ese proceso incluyó desde la renovación de estructuras a lo interno de los partidos políticos hasta toda una compleja logística para llegar al día de hoy.
“Este proceso nos permite hoy entregar al país estos resultados provisionales”, sostuvo, asegurando que reflejan la voluntad de los costarricenses, y los fiscales de los partidos involucrados pueden dar fe de ello.
Adelantó que a partir del martes se podrán revisar esos resultados a la vista de los fiscales de los partidos, una vez que se inicie el escrutinio definitivo, con la transparencia que caracteriza al TSE.
Agradeció a todos los que estuvieron involucrados en la jornada, como los cuerpos policiales y el cuerpo de delegados del TSE, así como otros voluntarios que permitieron completar el proceso.
“Fue una campaña electoral intensa, confrontativa. Y en eso consiste la magia propia de una sociedad plural. Pero, además de las posiciones firmes y las críticas agudas, no faltaron los agravios, los discursos de odio y las narrativas falsas, también contra la autoridad electoral”, apuntó la magistrada Zamora.
Y agregó: “Fracasaron quienes trataron de desacreditar a este Tribunal y dañar la confianza que nuestro pueblo siempre ha tenido en sus procesos electorales. Como sociedad, podemos respirar aliviados por eso, pero jugamos con fuego. Jugamos con cosas que no tienen repuesto. Porque la democracia no solo se sostiene con el acto de votar. Depende, sobre todo, de la manera en que nos relacionemos entre nosotros”.
Recordó que no se está obligado al consenso, ni a pensar igual, pero sí debe haber un compromiso en el sentido de garantizar el marco constitucional.
“Antes de iniciada la guerra del 48, en el entonces Congreso, en la prensa nacional y en las plazas públicas se normalizaron discursos violentos y estigmatizantes contra los adversarios políticos, que después, desatado el conflicto, se materializaron en asesinatos y vejaciones que aún algunos compatriotas mayores recuerdan con dolor”, repasó la presidenta del TSE.
Sostuvo que, para enfrentar los desafíos comunes, nadie sobra en Costa Rica. Y llamó a que a partir de esta noche se abra un espacio para sanar heridas.
“El llamado es a respetar el veredicto de las urnas”, dijo respecto de los que no lograron el favor de los electores para asumir el Gobierno. Y a los que lo lograron, los llamó a recordar siempre que no deberán hacerlo solo para aquellos que votaron por ellos.
“Nuestro llamado como TSE es que esta noche, todos las y los costarricenses asumamos un compromiso renovado con la democracia”, cerró Zamora.
Y el aplauso que se generó después de su discurso fue extenso y sonoro como nunca antes.