Según el último estudio del Instituto de Estudios en Población (IDESPO) existe una marcada diferencia entre generaciones, niveles educativos y hábitos de participación política en el panorama electoral para el 2026.
El estudio Percepción sobre la cultura y participación electoral del IDESPO, de la Universidad Nacional (UNA) muestra que los perfiles de quienes ya definieron su voto presentan contrastes significativos según edad, educación, práctica religiosa y tipo de votante.
Aunque cuatro candidatos superan el margen de error, la encuesta evidencia que el contexto electoral sigue dominado por la indecisión: un 43.9% de los consultados aún no sabe a quién apoyar. Aquí hay una fuerte presencia de mujeres y población joven.
La candidata del Partido Pueblo Soberano, Laura Fernández, es respaldada principalmente por hombres (61%), personas de 50 años o más (53%) y votantes con educación secundaria o primaria.
Destaca que este grupo se considera mayoritariamente de condición económica alta (50%) y se identifica como católico, aunque también concentra el apoyo evangélico más alto entre las candidaturas principales.
Fernández reúne, además, un mayor porcentaje de votantes tradicionales (58.4%), es decir, personas interesadas en política, habituadas a conversar del tema y que participaron en elecciones anteriores. Su respaldo disminuye conforme aumenta el nivel educativo, aunque crece de forma notable en los estratos socioeconómicos altos.
El segundo perfil más consolidado es el de Álvaro Ramos (PLN), sostenido sobre todo por mujeres (58.5%), población mayor de 50 años (71.7%), niveles educativos bajos y una fuerte identidad católica (83%). Ramos registra una alta proporción de votantes tradicionales de los primeros tres perfiles (65.4%).
Dobles y Robles concentran segmentos específicos: universitarios y jóvenes no creyentes
La candidatura de Claudia Dobles obtiene su mayor apoyo entre mujeres (59.2%), personas mayores de 50 años y población con estudios universitarios (58.5%). Su votante típico se percibe como de condición económica media, es católico y, de nuevo, mayoritariamente tradicional.
Por su parte, Ariel Robles reúne el perfil más joven de todos: 66.7% entre 18 y 34 años, con un predominio femenino (60%) y un fuerte respaldo de personas no creyentes (34.5%). Es, además, el candidato con la mayor proporción de votantes tradicionales (75.9%) entre quienes le apoyan.
La encuesta evidencia que la indecisión es mayor entre mujeres, jóvenes, personas con menor escolaridad y quienes se perciben en estratos socioeconómicos bajos, lo que convierte a estos segmentos en decisivos para el desenlace electoral de 2026.