La Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción (FAPTA) dirigió ocho allanamientos en las oficinas de la Municipalidad de Talamanca, en el marco de una investigación por el delito de enriquecimiento ilícito.
Entre los investigados figuran el alcalde, Rugeli Morales, así como su hijo, de apellidos Morales Hernández, y quien labora como operador del Departamento Técnico Administrativo de Gestión Vial Municipal.
Junto a ellos se suman otras cuatro personas, de apellidos Joseph Jackson, McDonald Herrera, Brown Gutiérrez y López Córdoba, quienes ocupaban los cargos de promotor social, administrador, bodeguero y miscelánea, respectivamente, para el período 2020-2022.
En las diligencias, realizadas por la fiscalía de probidad, se espera obtener prueba para incorporar al expediente, pero mencionan que no tiene prevista la detención de personas.
Según señala el Ministerio Público, el registro y secuestro de evidencia se realiza en las seis viviendas, en el Departamento Técnico Administrativo de Gestión Vial Municipal y en tres oficinas municipales: despacho del alcalde, Departamento de Contabilidad y Departamento de Recursos Humanos.
De acuerdo con la FAPTA, desde mayo del 2020, todos los imputados, a excepción del alcalde, gestionaron el pago de horas extras, pese a que no las habían laborado. Y luego, el alcalde se encargaba de aprobar los pagos.
En la Fiscalía ponen de ejemplo uno de los múltiples cobros aparentemente indebidos que se investigan, en un mes, que una persona debía recibir su salario de ₡680.366.95, pero gracias a los cobros irregulares de horas extras, logró un sueldo de ₡1.091.243.
Con los allanamientos a cargo de la Sección de Anticorrupción del Organismo de Investigación Judicial, esperan recabar datos importantes para la investigación.