El presidente de la República, Rodrigo Chaves volvió a cargar este miércoles contra el expresidente Oscar Arias; el presidente de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias; el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) y el Poder Judicial.
Lo hizo en su programa semanal de los miércoles, cuando sostuvo que los magistrados del TSE y del Poder Judicial se juntaron con los Arias para tratar de sacarlo del poder. Ello, en referencia a la votación que tuvo lugar el martes en la Asamblea Legislativa, para resolver si se le levantaba o no la inmunidad para que la Sección Especializada del Tribunal lo investigue por cargos de beligerancia política.
También sumó a los diputados del Partido Liberación Nacional y del Frente Amplio como responsables de querer sacarlo de la presidencia.
Citó por su nombre a cada uno de los diputados independientes, las fracciones y aquellos del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) que se unieron a los oficialistas para votar en contra de la solicitud para levantarle la unidad.
Según él, todo estaba montado para llevar a la oveja al matadero, en referencia a sí mismo. Y volvió a señalar que “yo nunca he mencionado por cuál partido deben votar”, adujo.
Para más, señaló que el Tribunal puso en riesgo la institucionalidad democrática con la solicitud que hizo ante la Asamblea Legislativa.
Repasó, también, una lista de abogados que se pronunciaron en contra de la gestión iniciada por el TSE, y volvió a decir que la beligerancia política no es ningún delito.
“No se dejen engañar. No se dejen engañar por esos discursos huecos”, apuntó, en referencia a las palabras pronunciadas por los diputados que votaron en favor de quitarle la inmunidad para llevar adelante la investigación del TSE.
Pero, no hizo ninguna referencia a las críticas que le lanzó el diputado Fabricio Alvarado, cuya fracción de Nueva República no apoyó su desafuero, pero sí hizo fuertes señalamientos en su contra.
Eso sí, en términos muy generales, y después de señalar que solo escuchó a algunos de los diputados más tarde, de forma selectiva, aseguró que se dijeron cosas sin sentido.
Y aunque él mismo se ha dedicado a cuestionar y atribuir delitos a funcionarios públicos y adversarios políticos a lo largo de tres años y medio, se quejó de que en este país se puede acusas a cualquier por cualquier cosa sin aportar ninguna prueba.