Según analista

Candidatos no están tocando las preocupaciones de generación Z y millenials

Población joven
photo_camera En el padrón electoral hay 1 653 998 de personas que entran entre el rango de los 18 años a los 39 años

En el proceso camino a las elecciones nacionales de 2026, los candidatos presidenciales tienen una tarea pendiente: llevar sus mensajes al grupo más grande del padrón electoral: la generación Z y los millenials.

Si bien la preocupación es general sobre la inseguridad, estas dos generaciones tienen preocupaciones personales en temas como acceso a crédito o estabilidad laboral; que se están quedando de lado. Incluso cuando estos temas se tocan en ambiente político, se hace con la perspectiva de 20 años atrás, señaló el analista Mario Quirós.

Según el padrón electoral presentado el 21 de noviembre por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), hay 3.731.788 posibles votantes. De ellos, 1 653 998 entran en el rango de los 18 años a los 39 años.

Quirós describió a las nuevas generaciones como poseedoras de un tiempo político distinto, con una alta exigencia de inmediatez, hiperconectadas, impacientes ante la inacción y muy desconfiadas de lo institucional.

“Un candidato que le llegue a hablar de que yo en 50 años... Por ahí no es. Es un tiempo político diferente; son hiperconectados e impacientes ante la inacción. Son exigentes ante la autenticidad y políticamente híbridos, en el sentido que no son completamente ideológicos. Y lo más importante, tienen una enorme carga emocional en la toma de sus decisiones” explicó Quirós.

Quirós indicó que, por lo general personas de estas generaciones desean que la política funcione, pero no involucrarse mucho, reflejando también una falta de interés en involucrarse activamente en la resolución de problemas comunitarios.

“No se les va a activar por estructuras partidarias ni por lealtades históricas. Hay que entender que se tienen que mover por emociones, experiencias compartidas y expectativas inmediatas. Tienen aspiraciones de estabilidad laboral, acceso al crédito, formación y seguridad social., Cuando se tocan estos temas, estamos pensando en lo que había hace 20 años, como si hubiera sido a mí generación y no a esta nueva” alertó.

Añadió que, la respuesta automática de los candidatos ha sido centrarse en seguridad y dejan de prestar atención a otros problemas que la gente sentiría más y reconocería más si abarcaran estos temas.

“Eso está abandonado (preocupaciones personales). Cuando yo oigo el tema de seguridad todos tienen más, menos las mismas soluciones. A veces me parecen que son soluciones que podría dar yo que no soy experto en seguridad: más policías, policías de fronteras, darle más recursos, tecnología etc. Hay que decir las cosas como son: lo que hay que resolver es un problema de narcotráfico y yo no sé si se soluciona con más policías. Creo que ha sido una posición que simbólicamente la han tenido, pero es muy compartida por todos”, aseguró.

Comentó que tocar temas que son necesidades individuales de las personas puede mover la balanza a favor de un candidato, porque, sin importar si hay seguridad o inseguridad, al final del día la gente necesita llegar a su casa, tener qué comer y como salir adelante.