Subasta de frecuencias genera desconfianza en la población
La mayoría de la población costarricense percibe riesgos para la democracia asociados al proceso de subasta de frecuencias de radio y televisión impulsado por el Poder Ejecutivo. Así quedó plasmado en el estudio “Cultura política y participación electoral, enero 2026”.
Los encuestados consideran que existe la posibilidad de que desaparezcan medios pequeños y que eso genere una reducción en la diversidad informativa.
El estudio estuvo a cargo del Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO) de la Universidad Nacional (UNA).
Exploró la opinión sobre la iniciativa gubernamental para adjudicar frecuencias bajo un esquema de subasta que ha sido cuestionado por empresas de comunicación, particularmente radios y televisoras pequeñas, algunas de las cuales advirtieron que cesarían operaciones si el proceso avanzaba en las condiciones planteadas.
El estudio se da en un contexto de alta controversia institucional, ya que el proceso de subasta permanece bajo análisis de la Sala Constitucional, tras un recurso de amparo presentado y registrado bajo el expediente 25-031501-0007-CO, mientras continúan las discusiones públicas sobre su impacto en el sistema democrático.
Uno de los hallazgos centrales del informe es el alto nivel de desconocimiento ciudadano respecto al proceso. Un 67 % de las personas encuestadas afirmó no conocer sobre la subasta, frente a un 32,4 % que indicó estar informada.
Los investigadores sostienen que esto evidencia una brecha significativa en el acceso a información sobre una decisión de alto impacto para el ecosistema mediático del país. Ello, pese a que el tema ha estado presente en casi todos los medios de comunicación del país, y los documentos del procesos están disponibles tanto en el sitio en internet de la Superintendencia de Telecomunicaciones (SUTEL) y el del Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones.
Aun así, entre quienes valoraron los posibles efectos de la iniciativa, predominan percepciones críticas. Un 63,2 % manifestó estar muy o algo de acuerdo con que la desaparición de radios y televisoras pequeñas sería problemática para la democracia costarricense, al afectar el pluralismo informativo y el acceso de las comunidades a contenidos locales.
Esa preocupación se refuerza al consultar si los medios pequeños se encuentran en desventaja para participar en la subasta. Un 72,2 % coincidió en que estas empresas enfrentan condiciones desfavorables, lo que se reflejó, según el estudio, en el desistimiento de grupos de emisoras y televisoras ante la imposibilidad económica de asumir los costos propuestos.
La investigadora Sindy Mora expuso que el 67% calificó con una valoración negativa la afectación de ese proceso a la democracia.
En la misma línea, seis de cada diez personas consideraron que los montos establecidos en la subasta son demasiado altos para la mayoría de los medios de comunicación, lo que podría concentrar las frecuencias en manos de actores con mayor capacidad financiera.
Finalmente, un 52,7 % de la población expresó su acuerdo con que la subasta podría reducir la diversidad de opiniones y medios, frente a un 43,2 % que no comparte esa percepción.
Para el IDESPO-UNA, estos resultados reflejan que, aunque el proceso es poco conocido, existe una inquietud latente sobre sus posibles efectos estructurales.
“El análisis de coyuntura muestra que, entre quienes conocen el proceso, predomina la percepción de que la subasta podría afectar negativamente a los medios pequeños, la diversidad informativa y, potencialmente, la calidad de la democracia costarricense”, concluye el informe.