“El socialismo que proponemos no tiene nada que ver con Venezuela"
El candidato presidencial del Partido de los Trabajadores (PT), David Hernández, afirmó que su proyecto político propone un socialismo “democrático, planificado y humanista”, alejado de los modelos autoritarios que históricamente se asocian con la izquierda en América Latina.
Durante “La entrevista” con Despertar.cr, a cargo de nuestro director, Reinaldo Lewis, Hernández defendió la necesidad de repensar el sistema económico costarricense para que “deje de funcionar en torno al lucro y comience a responder a las necesidades reales de la población trabajadora”.
“El error del capitalismo es que el motor de la economía es la ganancia. Nosotros creemos que debe ser la satisfacción de las necesidades humanas. No queremos un país que produzca para el lucro, sino para la gente”, afirmó.
El candidato que además es profesor de Estudios Sociales se distanció explícitamente de los regímenes de Venezuela, Cuba y China, señalando que su propuesta socialista es incompatible con modelos donde “no existe la democracia obrera ni el derecho a disentir”.
Hernández fue muy enfático a advertir que el socialismo y el comunismo no son lo mismo. "En los sistemas comunistas la democracia desapareció. En cambio, nosotros creemos en una democracia directa, donde los trabajadores tomen decisiones en todos los ámbitos de la vida”, explicó.
Planteó la necesidad de una planificación económica nacional que defina prioridades colectivas, controle monopolios y fortalezca la producción local. Citó como ejemplo al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), que logró electrificar el país con criterios sociales y no de rentabilidad.
Hernández criticó lo que considera una concentración de la riqueza en manos de unas pocas familias y abogó por un sistema que garantice empleo digno, servicios públicos sólidos y participación real de las personas trabajadoras en las decisiones nacionales.
En materia de educación el candidato del PT propone lo que llamó una “revolución democrática”. “La educación costarricense no está en crisis porque funcione mal; funciona perfectamente para los intereses que la diseñaron”, apuntó.
Considera que la educación hoy reproduce una cultura de obediencia y miedo, orientada a “formar mano de obra barata” en lugar de ciudadanos críticos. “A los estudiantes se les enseña a temer perder la nota, como luego temerán perder el salario. El sistema educativo prepara para la subordinación, no para el pensamiento libre”, dijo.
Ante esta situación el candidato propone tres acciones urgentes para transformar el sistema educativo:
- Sustituir el Consejo Superior de Educación por un órgano democrático donde participen estudiantes, docentes y trabajadores del Ministerio de Educación Pública (MEP).
- Aumentar el presupuesto del sector al menos al 10% del Producto Interno Bruto (PIB) para garantizar condiciones básicas como comedores escolares, infraestructura y materiales didácticos.
- Redefinir el propósito de la educación, orientándola hacia el desarrollo integral, el arte, la cultura y el pensamiento crítico.
El aspirante también criticó los recortes presupuestarios aplicados por el actual gobierno y denunció la precariedad de las condiciones en muchos centros educativos: “Es una tragedia que en un colegio público la campaña estudiantil gire en torno a conseguir papel higiénico para los baños”, sostuvo.
Hernández concluyó que la educación debe ser “la base de una sociedad verdaderamente democrática”, donde el conocimiento y la cultura estén al servicio del bienestar colectivo y no del lucro.