Liberación Nacional se quiebra sin conseguir arrancar su Asamblea
El Partido Liberación Nacional (PLN) volvió a tener problemas para reunir a su Asamblea Nacional este sábado, cuando debía retomar una agenda que quedó truncada el pasado 12 de octubre. No pudo sumar el quorum estatutario en la primera convocatoria.
Ya luego, todo fue más confuso, pues una hora más tarde, cuando supuestamente tampoco habían suficientes asambleístas, se dio un impasse. A pesar de ello tampoco se pudo iniciar la Asamblea y, finalmente, cuando parecía que la sesión arrancaría, dentro de la sala no había quorum, pese a que varios dirigentes aseguraban que sí habían suficientes delegados, contando los que estaban puertas afuera.
Los liberacionistas no han logrado ponerse de acuerdo sobre la forma de elección de su candidato presidencial para las elecciones de 2026, y eso complicó la situación desde la Asamblea anterior. Un sector de los asambleístas prefiere mantener los términos actuales del Estatuto, que plantea una convención abierta. Pero, hay dos tesis más: una, que la elección la haga la propia asamblea, y otra, que se haga una convención cerrada, contra un padrón registro de liberacionistas.
El secretario general del PLN, Miguel Guillén informó que ante la situación de este sábado, se convocó para una nueva Asamblea el 16 de noviembre.
Al parecer, también se habían suscitado problemas previo al arranque de la Asamblea por el abandono del Tribunal de Elecciones Internas, cuyos integrantes habrían amenazado con renunciar en pleno.
Más allá de que el calendario comienza a jugar en contra de los liberacionistas, el dirigente Luis Gerardo Villanueva entregó una carta al Directorio Político, solicitando trasladar la Asamblea, dada la alerta amarilla vigente en el país por las condiciones climáticas.
Villanueva consideró que muchos asambleístas no podían asistir debido a que estaban ayudando en sus comunidades para atender la situación.
La Asamblea estaba citada para las 9 de la mañana en la primera convocatoria que no calentaba con presencia de militantes y para la segunda llamada una hora después, los representantes del TSE debieron dar un tiempo de espera pues apenas llegaban a los 44 delegados de 66 que necesitaban para arrancar, entre 84 representantes.
Evitar el quórum
En medio de toda la situación, circuló la versión de que varios asambleístas en realidad se quedaron fuera de la sala intencionalmente, debido a que no había acuerdo sobre el tema de la forma de elección del candidato presidencial.
Pero, otros, especialmente de zonas alejadas, se molestaron debido a que debieron conducir muchas horas para nada.
Pese a que la Asamblea nunca llegó a iniciarse, varios delegados hicieron uso de la palabra, en un escenario de recriminaciones entre dirigentes. La delegada Virginia Aguiluz se quejó de que pelean por asuntos intrascendentes, como por ejemplo, si las decisiones se deben tomar por voto público o secreto, o si la convención debe ser cerrada o abierta, en lugar de buscar soluciones para generar empleo y reducir la pobreza.
Aguiluz sostuvo que algunos miembros del partido manipulan la situación para seguir controlando los puestos políticos. Al mismo tiempo, señaló que la elección del candidato de cara a las elecciones debería ser cerrada para evitar filtraciones y manipulaciones externas, en referencia al Poder Ejecutivo.
Alfredo Loaiza, del Movimiento de Juventud les sacó en cara a los asambleístas que los que estaban dentro del salón y los que decidieron salir para que no hubiese quórum, sumaban 79. Loaiza los llamó "cobardes" por no ingresar para llevar a cabo la Asamblea.
Los reclamos de Loaiza no solo fueron para los "fugados" de la Asamblea sino también para los miembros del Directorio político. Desde su punto de vista, “les ha quedado muy grande la camisa”, especialmente en los casos del secretario general, Miguel Guillén, y el presidente, Ricardo Sancho.
Varios de los delegados señalaron a la diputada Carolina Delgado, pero esta justificó que lo sucedido es parte de la política, y de la vida de un partido político en función de llegar a puntos de encuentro.
“Yo creo que hemos tenido los argumentos. No es un tema simplemente que queremos aquí venir y hacerle daño al partido, sino a sentarnos en la negociación”, afirmó Delgado.
La diputada agregó que hay algunos elementos que se deben dejar por fuera, y no incorporarlos en el proceso, ya que necesitan garantizar la renovación de las estructuras para poder inscribirse en las elecciones del 2026.
Por su parte, Roberto Thomson, con una evidente cara de preocupación y muy pensativo, afirmó que este es el resultado de muchas cosas que han venido aconteciendo durante los últimos tiempos en el partido.
Thomson es del criterio que deben de tomar decisiones trascendentes y no pueden retroceder en el tema de la Convención, la cual considera que tiene que ser abierta para que el partido mande realmente un mensaje de que quiere renovarse.
Adujo que si las cosas continúan bajo esta misma línea, al partido le van a dejar fracturas muy importantes. “No lo vamos a negar”.
Por cierto, Thompson, quien también es alcalde de Alajuela, evitó la respuesta directa cuando se le preguntó si tiene aspiraciones presidenciales. Solo dijo que es momento de trabajar en una ruta ideológica, una ruta pragmática, para que el PLN sea una opción para el electorado.