Sector agrícola respalda propuesta de Salud para reformar Reglamento al Agua
Expertos y representantes del sector agrícola aseguran que la normativa actual es una copia de la regulación europea y carece de criterios técnicos que respalden los valores establecidos.
La reforma al Reglamento de Agua Potable que pretende realizar el Ministerio de Salud es apoyada por la Alianza para la Sostenibilidad Agrícola (ASA), pues considera que es un paso significativo en la adopción de criterios técnicos que respalden la toma de decisiones.
“La propuesta sugiere establecer un Valor Máximo Admisible Ajustado por Riesgo (VMAAR) al alcanzar una concentración máxima de plaguicidas en el agua potable según la normativa actual”, indicó la ASA.
Añadieron que, ese análisis permitirá establecer este valor considerando factores de protección para adultos y niños, datos toxicológicos, bioacumulación y posibles efectos en la salud derivados de exposiciones prolongadas.
Estos se realizarían con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) u otras instituciones de relevancia técnica nacional o internacional referentes a salud pública.
El Reglamento de Calidad de Agua Potable, vigente en el país desde 2015, fija un límite máximo de 0,1 microgramos por litro de plaguicidas en agua potable.
Sin embargo, expertos y representantes del sector agrícola aseguran que esta normativa es una copia de la regulación europea y carece de criterios técnicos que respalden los valores establecidos.
En esa línea, ASA señaló que en años anteriores, diversas instituciones y profesionales han señalado la necesidad de revisarla.
Una de ellas es el Colegio de Químicos, desde donde expresaron que el Reglamento, al adoptar criterios internacionales, no se ajusta adecuadamente a la realidad tropical del país.
Además, indicaron que no incluye factores importantes para el uso de plaguicidas, como la incidencia de plagas, los tipos de suelos, las condiciones ambientales y meteorológicas, entre otros.
Análisis son de suma importancia para el sector agrícola
Jorge Cartín, director de ASA, manifestó que para el sector agrícola es de suma importancia que se realicen estos análisis de riesgo que, con respaldo técnico y científico, determinen si la presencia de un plaguicida en el agua representa un peligro para la salud o si su consumo es seguro.
Ello a fin de evitar decisiones precipitadas o basadas en ideologías, acotó.
“Aunque el Reglamento aún no ha sido revisado y no se buscan cambiar los valores establecidos, el simple hecho de considerar un análisis de riesgo es un avance alentador”, indicó Cartín.
Añadió que, no solo garantiza la protección de la salud de la ciudadanía, sino que también evita la prohibición de productos sin fundamentos técnicos ni científicos.