Un llamado al presidente de la República, Rodrigo Chaves, para que cambie su tono y su actitud de confrontación, hizo esta tarde el presidente de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias, tras jurar por un cuarto año en el cargo.
“Este es uno de esos tiempos. Y este Congreso está llamado a ser calma en la tormenta provocada por un Poder Ejecutivo que ha optado por una estrategia de hostilidad permanente”, reflexionó Arias tras señalar que estos son tiempos difíciles.
Y añadió: “No se trata de tropiezos aislados, sino de una intención clara: debilitar la institucionalidad, corroer la confianza en los contrapesos, convertir el debate político en campo de batalla. Es en este contexto que la Asamblea debe mostrarse serena pero firme. Que no responda al agravio con agravio, ni a la desmesura con debilidad, sino que encarne con sobriedad la fortaleza que exige el servicio público”.
Arias dijo que con humildad y agradecimiento asume la responsabilidad de presidir la Asamblea Legislativa. “No es este un hito personal, sino el valor que esta Asamblea otorga al equilibrio, a la negociación y al propósito compartido”, apuntó el legislador.
Recordó que, con 240 leyes aprobadas, la legislatura anterior fue la más productiva de la historia, mérito que no es de una persona ni de una fracción, sino del trabajo de las diversas agrupaciones políticas, que dejaron de lado la retórica estéril.
“Solo en materia de seguridad, esta Asamblea ha aprobado casi 40 reformas legales” en diferentes, agregó. “Si la violencia persiste, no es por ausencia de herramientas jurídicas aportadas por este parlamento, sino por ausencia de prevención del delito por parte del Gobierno”, afirmó.
Arias señaló que la democracia no es conformidad. Por ello, la crítica es bienvenida, pero los debates se deben mantener en un nivel de respeto. “No toleraremos, bajo ningún pretexto, prácticas que busquen debilitar el sistema que garantiza nuestras libertades”, afirmó.
Desde su punto de vista, la cuarta legislatura abre espacios importantes para hacer cosas en tiempos difíciles. “Este Congreso está llamado a hacer calma”, ante la premisa del Poder Ejecutivo de hostilidad. Por ello, cree que a la Asamblea Legislativa le corresponde encarar con dignidad el ejercicio que le corresponde.
Y agregó que el Congreso será un custodio inquebrantable de la institucionalidad y la democracia. “Yo invito al señor presidente y a su gobierno a que depongan el agravio constante y sistemático que nada positivo le aporta a Costa Rica. Por el contrario, les invito a que esas energías destructivas que tanto desgastan sean convertidas en fuerzas constructoras que tanto se necesitan”, dijo el legislador.
Adujo que esta cuarta legislatura será recordada por su firmeza.
Arias cerró con la siguiente reflexión: “A pesar de las sombras, sigo creyendo en la luz. A pesar del ruido, sigo creyendo en la palabra sensata. A pesar de los ataques, sigo creyendo en la democracia”.