El Seguro de Salud, de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) tiene reservas acumuladas por ¢1.82 billones, pese a que está diseñado para que lo que ingrese, salga como gasto, en tanto de eso se trata un sistema de reparto.
El propio gerente financiero de la CCSS, Gustavo Picado reconoció la situación, que trató de minimizar aduciendo que son dineros que se utilizarán en el desarrollo de proyectos para mejorar la atención médica de la población.
Detalló que los seguros de salud manejan reservas de contingencia -empleadas para el pago de salarios, aguinaldos, Salario Escolar y otras (reservas transitorias)- o para gastos inmediatos como sucedió durante la pandemia por el Covid-19.
Al 31 de agosto, las reservas del Seguro de Salud de la CCSS ascienden a casi $3.800 millones que es un monto histórico, según dijo Picado en entrevista con www.despertar.cr.
Como dato, citó que, en el 2012, las reservas del Seguro de Salud eran de ¢50 millones y hoy alcanzan ¢1.8 billones.
Enfatizó que las finanzas institucionales están sólidas, pese a que en tiempos del Covid-19 hubo un aumento del gasto por el orden del 5% por la ampliación de infraestructura y de personal.
Detalló que, del 2020 a la fecha, el número de cotizantes aumentó en 225.000 trabajadores más, provocado por el sector privado, pues el crecimiento laboral del sector público se estancó.
Apuntó que son casi 2 millones de trabajadores los cotizantes tanto en el Seguro de Salud como en el de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
“En los últimos años, por la mejora que ha habido en la recaudación y en otros ingresos como el del Banco Mundial, que eran ¢225.000 millones que no teníamos programados y que ingresaron, y otros pagos que se han venido dando, estas reservas han crecido de manera significativa”, aseveró Picado.
Este incremento le permite a la CCSS contar con recursos para proyectos:
- ¢225.000 millones para el nuevo hospital de Limón.
- ¢410.000 millones para el fideicomiso bajo el que se están construyendo 30 áreas de salud nuevas.
- ¢185.000 millones para el nuevo hospital de Cartago.
- ¢42.000 millones para el nuevo hospital de Golfito.
- ¢493.000 millones para el portafolio de inversiones de la CCSS
- Recursos para el hospital de Guápiles.
“Tener ¢1.82 billones es una reserva de monto significativo. Nosotros no esperamos mantener una reserva de esta magnitud, sino que, conforme los proyectos se ejecuten en el tiempo, la reserva vaya alcanzando un monto menor. Pero por el momento esto da mucha solidez porque esas reservas están invertidas en títulos valores.
“Por ejemplo, para el presupuesto del 2025, hay alrededor de ¢280.000 millones que son generados, precisamente, por estas reservas invertidas, por lo que se vuelve como un fondo que nos permite seguir creciendo, pero que conforme se vayan desarrollando los proyectos, la reserva vaya reduciéndose”, agregó Picado.
Varias fuentes
Con una reserva de esta magnitud, sólo en el Seguro de Salud, Picado sostiene que la CCSS no está quebrada.
Al preguntarle, cómo se alcanzó ese monto, contestó que se nutre por varias fuentes de financiamiento. Expresó que hubo periodos en que los ingresos aumentaron de manera más acelerada que el gasto, lo que generó un excedente.
También hubo ingresos extraordinarios, por ejemplo, pagos que realizó el Ministerio de Hacienda como los ¢420 millones o los ¢51.000 millones como abonos a la deuda del Estado.
“El tercero, que es muy importante, es que, en los años en los ha operado la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas y recientemente la Ley Marco de Empleo Público, la CCSS, como cualquier tipo de institución pública, ha tenido una tasa de aumento de los pagos salariales relativamente baja”, enfatizó Picado.
Aunado a lo anterior, el sector público ya suma cuatro años de salarios congelados, lo que se extenderá por la regla fiscal.
Pero, además, la misma reserva generó un aumento significativo por los intereses. “Y eso ha hecho que la misma reserva tenga una dinámica propia de crecimiento. Va creciendo sola”, determinó Picado.
“Nosotros no lo vemos como un logro, porque el objetivo no es tener una reserva. El logro para nosotros es el día que esté el equipo, la infraestructura, la tecnología y el personal, sea financiado por la reserva", refirió.
Fin específico
El funcionario manifestó que las reservas del Seguro de Salud tienen un fin específico, que es el financiamiento del portafolio de proyectos, de infraestructura y de tecnologías en los próximos años.
“Se vinieron acumulando porque se tenía claro que venía un portafolio y que teníamos que tener capacidad de financiamiento”, subrayó Picado.
Adujo que para cerrar brechas en infraestructura, equipos, tecnologías y de personal no se puede “vivir con el presupuesto anual”, porque la lógica es gastar todo lo que ingresa, por lo cual no habría recursos para invertir en otras obras.
Indicó que las reservas en los niveles en los que se encuentran en la actualidad durarán entre cinco y seis años en bajar, por la velocidad a la que se concreten los proyectos.
“Nosotros no esperamos tener un nivel de casi ¢2 billones permanentemente. Eso tiene que traducirse en más infraestructura, en más equipo, en más tecnología y más personal y que todo eso se redunde en más servicio”, apeló.
Acotó que, entre de la prioridad de la Presidencia Ejecutiva se encuentra el reforzamiento de los Equipos Básicos de Asistencia Integral en Salud (EBAIS), con el fin de ampliar la atención en el primer nivel. Por ello se tiene prevista la construcción y equipamiento de otros 350 de estos centros, dijo.

