Hoy es el día cumbre de una de las celebraciones más importantes de la religión católica costarricense: la Solemnidad de Nuestra Señora de los Ángeles.
Miles de feligreses se hicieron presentes en la plaza de la Basílica de Los Ángeles, en Cartago a fin de participar de la misa Solemne en honor de la Patrona de Costa Rica.
La celebración la presidió el obispo de Cartago, monseñor Mario Quirós, mientras que la homilía estuvo a cargo del obispo de Puntarenas, monseñor Óscar Fernández Guillén y la intercesión a la Virgen de los Ángeles fue realizada por monseñor Javier Román, obispo de Limón.
En el sermón, monseñor Fernández enfatizó en la importancia de la cruz que cargó Cristo hasta el Gólgota y en que esa cruz siempre estuvo firme y sin desmantelar.
Manifestó que la figura de la cruz es elocuente, pues se trata de dos ejes integrados que forman una unidad.
En este sentido, instó a los asistentes a mantenerse fieles a la cruz de Cristo, que es la que define la relación con Dios y con las personas.
Aseveró que la cruz reveló la vida del Hijo de Dios y cómo fue su existencia desde siempre y cuando llegó al mundo por la encarnación y cuando muere en la cruz por todos.
Explicó que el eje vertical de la cruz señala la relación de Cristo con su Padre, “el Hijo fiel de su Padre, el Hijo que se dedicó y consagró a cumplir la voluntad de su Padre”.
“Nunca lo negó, nunca se alejó de Él, nunca lo olvidó. El hijo fiel en una intimidad con su Padre y totalmente consagrado a Él y al cumplimiento de su voluntad. El Gólgota es la muestra extrema de la fidelidad de Cristo a su Padre”, refirió monseñor Fernández.
Añadió que el eje horizontal de la cruz representa la relación entre las personas como hermanos y prójimos y externó que “Cristo, además es el hermano que entrega la vida por todo el género humano”.
Recalcó que “al contemplar al crucificado, contemplamos al Hijo y al hermano y eso lo revela, para todos, que nuestra vocación, nuestra misión en este mundo es ser y vivir como hijos y como hermanos. Ni sólo hijos sin los hermanos ni sólo hermanos sin el Padre. Hemos de integrar a la cruz ambos ejes para que sea una cruz completa”.
Tendencia a desmantelar la cruz
Llamó la atención de que, en la actualidad, se ha desmantelado la cruz y que existe una fuerte tendencia de eliminar el eje vertical; “la dimensión trascendente nuestra; (...) la relación con el Padre”.
“Es un sector muy grande de la sociedad que ha amputado esta dimensión inscrita en nuestro ser, la dimensión de nuestra relación con Dios, con el Padre de Jesucristo que es nuestro Padre. Está amputada esa dimensión en muchísimas personas.
“Y cómo se percibe ese ideal de amputar la dimensión trascendente en la vida social, en la vida civil, sacar la relación con Dios a como sea de todos los sistemas de la vida social”, reafirmó monseñor Fernández.
Reflexionó que, amputando el eje vertical de la cruz, el eje horizontal queda inservible.
Pero también, según apuntó existe una tendencia dirigida a eliminar el eje horizontal de la cruz y eso se ve en la falta o escasa relación con otras personas.
Detalló que, en la actualidad, la población es muy violenta y agresiva, “no solo los que aprietan el gatillo, tanto desde las relaciones intrafamiliares como en lo social.
“La sociedad en la que estamos no nos enseña a manejar la cólera, no nos enseña a controlar la ira, no nos enseña a administrar el enojo. No somos educados para eso. Somos violentos, somos agresivos. Sólo el Espíritu nos puede infundir la vida de Cristo, del pastor magnánimo, del pastor bondadoso, del pastor que da la vida por los demás”, meditó monseñor Fernández.
Peticiones a la Negrita
Posteriormente, Monseñor Román le solicitó a la Negrita que interceda por el país, para que, entre otras cosas, mediante el diálogo y la fraternidad pueda resolver las diferencias, y pidió que guíe a cada una de las personas que ocupan puestos importantes para que desempeñen sus deberes con responsabilidad.
“Que fortalezcamos nuestra democracia en respeto irrestricto a las leyes y la búsqueda sincera del bien común”, mencionó monseñor Román.
También pidió por el respecto por la vida desde la concepción hasta la muerte natural. “No permitas que rebajemos la dignidad humana en nombre de una ciencia sin alma”
En este sentido, externó su dolor por que en el país se podrá donar embriones congelados en adelante.
Rogó a la Negrita que ayude a que la población pueda cuidar y respetar a las personas adultas mayores.
“Intercede para que seamos verdaderos agentes de paz, que se acabe la violencia que tanto dolor trae a nuestros hogares. Que nuestros niños y jóvenes crezcan con educación de calidad y oportunidades de superación, lejos del flagelo del crimen y de las drogas”, exhortó.
A esto agregó “que haya trabajo para todos, pan sobre la mesa, alegría y esperanza en nuestros corazones. Que podamos confiar unos en otros. Que haya respeto y responsabilidad para que nunca más nuestros trabajadores pierdan su patrimonio por robos, estafas y ausencias de controles.
“Haznos, Madre, sensibles al dolor de los pobres, los enfermos, los migrantes, todos los que en conciencia deberíamos amar más”.
Pidió auxilio de la Patrona de Costa Rica, a fin de que los costarricenses no se contenten con un crecimiento económico sin justicia social, por lo que solicitó un corazón solidario.