A menos de un mes para que Costa Rica acuda a las urnas para elegir sus próximos gobernantes, el obispo de Ciudad Quesada, Monseñor. José Manuel Garita enumeró las necesidades del país en el contexto en el que vivimos en su espacio semanal “Fermento”, bajo el título ¿Qué queremos como país?
Garita recordó que Costa Rica entra en un año decisivo, por las elecciones y porque el país arrastra tensiones acumuladas que no admiten más rezagos.
“Votar no es un trámite más; se trata de una definición sobre el rumbo que queremos seguir como sociedad. Las campañas, inevitablemente, traen promesas, grandes discursos y confrontaciones. Pero más allá del ruido político, la verdadera pregunta debería planteársela cada ciudadano: ¿Qué modelo de país estamos dispuestos a sostener con nuestro voto y con nuestras acciones?” apuntó Monseñor Garita.
Resaltó que el país requiere de una educación que sea prioridad real y no un eslogan de campaña. Además, un país donde el trabajo sea una posibilidad concreta y no una excepción, con empleo formal, seguridad social y los derechos laborales que sean protegidos y no un obstáculo.
Garita alertó sobre que en estas elecciones nos presentan qué tipo de democracia queremos, una que dialoga y escucha o una fracturada llena de odio.
“Las elecciones también nos obligan a decidir qué tipo de convivencia democrática defendemos. Un país que dialoga, que escucha y que respeta la diferencia, o uno que se fractura entre discursos de odio, desinformación y desconfianza permanente en las instituciones” señaló monseñor Garita.
Otras ideas que menciona son:
- Defensa de la institucionalidad democrática. Proteger las instituciones es clave para la democracia y exige reconocer errores y mejorar.
- Compromiso ético con el bien común. Seguridad, salud, ambiente y atención social son decisiones éticas, no consignas políticas.
-Ciudadanía activa y crítica en año electoral. El año electoral requiere personas informadas, críticas y participativas.
-Responsabilidad y consecuencias del voto. Votar implica asumir consecuencias, ya que cada elección expresa valores y prioridades. Más que enfocarse en quién gana, es fundamental reflexionar sobre el país que se respalda con cada decisión electoral.
Garita cerró con que Costa Rica enfrenta un momento clave y el futuro no se construye solo desde las urnas, pero, siguen siendo un punto de partida decisivo.