Alrededor de ¢8.186 millones le costaría a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) la implementación, durante seis meses, de cinco estrategias incluidas en el plan de continuidad de los servicios de salud, aprobado por la Junta Directiva ante la posible renuncia de médicos especialistas cuyo salario compuesto es inferior al salario global.
Ese monto se traduce en $16 millones que se invertirían para hacerle frente a la situación de emergencia institucional decretada por los directivos de la CCSS. Por mes, implicaría una inversión de ¢1.364 millones.
Datos de la Gerencia Médica apuntan que, al 6 de diciembre anterior, la cantidad de médicos especialistas que renunciaron llegó a 92 casos, pero con el pasar de los días 21 retiraron la carta, para dejar las salidas en 71.
El gerente financiero de la Caja, Gustavo Picado explicó que esta estimación de costos permitirá conocer con cierto grado de razonabilidad, los gastos en los que se incurrirá para ejecutar las cinco estrategias clave:
- La ampliación de la cobertura del centro de traslados institucional.
- El fortalecimiento de la gestión local de los centros médicos.
- La redistribución de la atención según capacidades resolutivas en especialidades críticas.
- La implementación de modalidades no convencionales de atención (telemedicina, teleorientación, teleinterconsulta y el telediagnóstico)
- El aumento del recurso humano especializado.
En el caso de los médicos especialistas pensionados, solo alrededor de 10 de entre 155 que se identificaron manifestaron su intención de reanudar sus servicios, por lo que a cada uno se les cancelará ¢2.850.000 por mes.
Según el gerente médico, Alexander Sánchez, entre los 133 especialistas a los que se llamó, una mayoría indicó que no quería trabajar 8 horas sino sólo 4 por día.
Al mismo tiempo, otro grupo aseguró que no están interesados en volver porque el salario global es menor al monto de la pensión que reciben la actualidad.
Por su parte, la presidenta ejecutiva de la CCSS, Laura Ávila Bolaños sostuvo que el ejercicio de costeo se logró luego de que las gerencias involucradas en el desarrollo del plan de contingencia analizaron a profundidad los diversos aspectos que conlleva la implementación de estas acciones.
“El plan institucional tiene como centro a los pacientes y busca minimizar la posibilidad de que nuestros asegurados se queden sin atención especializada a causa de la ausencia por renuncias de un médico”, subrayó Ávila.
La jerarca manifestó que el deseo de la administración activa de la institución es que los médicos especialistas no renuncien, por lo que el escenario ideal es que esta previsión de fondos no se deba utilizar.
La Junta Directiva instruyó a la Gerencia Financiera, con apoyo de las gerencias Médica, Administrativa y de Logística, para que presente informes mensuales de los montos reales girados por la ejecución del plan de continuidad de los servicios.
Dichos informes incluirán un análisis de los servicios producidos a lo interno de la institución o contratados a terceros.
Los dineros para financiar las acciones del plan saldrán del fondo de contingencia del Centro de Atención de Emergencias y Desastres (CAED), que en este momento asciende a ¢45.000 millones.
¿Y el ajuste técnico?
Otro de los aspectos analizados por los directivos de la CCSS fue el ajuste técnico que se pretende aplicar a los médicos especialistas.
En su exposición, Picado sostuvo que en la institución hay 2.571 médicos especialistas que están por debajo del salario global.
Añadió que, si se busca pasarlos de salario compuesto a salario global, tendría un costo anual de ¢44.000 millones y que el dinero saldría del fondo dispuesto por medio de la Política de Atracción para Médicos Especialistas (PRAME). Según dijo Picado, este fondo cuenta con ¢20.000 millones en la actualidad.
Picado explicó que existen 255 médicos especialistas, cuyos salarios base rondan ¢2.700.000, y al aplicarles un ajuste técnico de ¢150.000, los llevaría a los ¢2.850.000.
Además, hay 326 especialistas que con un ajuste de entre ¢150.001 y ¢300.000 alcanzarían el salario global.
Por otro lado, hay alrededor de 480 médicos especialistas que tienen una brecha entre ¢1.200.0000 y ¢1.300.000 con respecto al salario global actual.
“Se trata de médicos que ingresaron antes de Empleo Público, que tienen pocas anualidades porque la brecha es realmente importante. Allí encontramos a casi 480 médicos.
“De allí que esto lo que plantea es una dificultad técnica, porque el ajuste técnico tiene una gama de dispersión que atender, que es muy distinto en los médicos especialistas”, afirmó Picado.
Como parte de la sesión, los directivos recalcaron la importancia de que las unidades técnicas de la institución avancen con prioridad en los análisis que se requieren para determinar la posibilidad de realizar un ajuste técnico a los salarios de los médicos especialistas cuyo salario compuesto se encuentra por debajo del salario global.