Piden revisar la institucionalidad y la gobernanza en materia de transportes
El transporte público de Costa Rica vive un panorama complejo y multifacético que ha llevado a un punto de crisis en la movilidad urbana, que de acuerdo con el informe Pensar Costa Rica 2025, vuelve imperativo revisar la institucionalidad que atiende este tema y mejorar la gobernanza.
Pensar Costa Rica 2025, es un informe multisectorial hecho por una comisión del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos, (CFIA). La sección de transporte fue elaborada por el ingeniero Jaime Allen Monge, con colaboración de Francisco Quirós Tendo, de la Cámara Nacional de Transportes, y el ingeniero Daniel Chacón, de la Asociación Costarricense de Ingeniería de Transporte.
En el estudio describieron el estado actual de la movilidad urbana como crítico, evidenciado por la saturación de infraestructuras y un sistema de transporte público que carece de cohesión.
“Este problema se agrava con el desarrollo urbano disperso, resultado de una falta de ordenamiento territorial adecuado y un crecimiento vehicular desmedido. Esto ha creado un entorno urbano desorganizado y caótico, que dificulta la implementación de un transporte público eficiente y sostenible” señala el informe.
¿Qué proponen?
Consideran que estos desafíos se deben abordar desde una serie de estrategias integrales. Destacan como imperativo revisar la institucionalidad y mejorar la gobernanza, lo que implica fomentar una coordinación entre entidades como el Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, el Ministerio de Vivienda, el Ministerio de Ambiente y Energía; y Ministerio Planificación.
“Hay una propuesta en el documento para generar una autoridad de transportes centralizada, como se utiliza en algunos países desarrollados. Obviamente, esta propuesta que conceptualmente es muy válida, pero tiene el problema que implica un cambio de legislación importante, por lo que se debe planificar su implementación en el tiempo. Lleva incluso a una reorientación de lo que es el MOPT, y obligaría a separar Obras Públicas de Transportes. Es una discusión que debe darse en el menor plazo posible” explicó el ingeniero Olman Vargas.
Aunado a esto, buscan que se actualice el estudio de demanda de viajes en la Gran Área Metropolitana, que no se realiza desde el 2007.
“Es esencial para comprender las necesidades actuales de los usuarios. Esta actualización permitirá una planificación más precisa y efectiva del transporte. Además, la infraestructura vial y la ferroviaria deben estar estrechamente vinculadas con la planificación urbana y territorial para garantizar una movilidad eficiente y sostenible” recomienda el estudio.
Además, enlistan una serie de recomendaciones como:
- Ampliar la oferta de transporte colectivo
- Establecer políticas, normas y protocolos claros para operar el transporte urbano interurbano
- Implementar la sectorización en el GAM
- Desarrollar ciclovías y redes peatonales integrales, para facilitar el acceso a servicios de transportes
- Un sistema robusto de subsidios para transporte público e introducir sistemas de pago electrónico
- El uso de teletrabajo y carpooling, práctica en que varias personas viajan en un mismo vehículo.
Adicionalmente, piden explorar opciones como la implementación de sistemas como el Bus Rapid Transit (BRT), que es un sistema de transporte con carriles exclusivos, prioridad en semáforos, servicio frecuente, pago fuera del bus y estaciones modernas con andenes a nivel del autobús. El sistema se utiliza en ciudades como Bogotá, Curitiba, Quito, Lima, Buenos Aires o Ciudad de México, entre otros.
El sistema tiene desafíos como la reorganización del espacio vial, que puede crear resistencia por los cambios en el tráfico y su eficiencia depende del respeto a los carriles exclusivos.
“Concebir al transporte público como un “proyecto país” dotará al sistema de la velocidad y eficiencia necesarias para atraer más usuarios tanto al bus como al tren. La integración de la electromovilidad en el transporte público servirá como un potente incentivo para avanzar en estos proyectos, aprovechando fondos verdes disponibles de la banca de desarrollo y otras fuentes de financiamiento sostenible.
El ordenamiento territorial efectivo es fundamental para asegurar que el transporte público se integre con las dinámicas urbanas, con lo cual se garantiza una demanda constante y sostenible” asegura el informe.
Añaden que, se debe orientar la reconversión energética hacia sistemas de transporte más sostenibles, como el uso de vehículos eléctricos o modernización de buses y trenes, lo que contribuirá a reducir la huella de carbono.