Pensiones nuevas del IVM serían bajas de disminuir tasa de reemplazo
El monto de las pensiones nuevas por vejez, del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), administrado por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) sería más bajo, de disminuir la tasa de reemplazo como lo planteó el ministro de Hacienda, Nogui Acosta, como una posible alternativa para darle sostenibilidad a este régimen.
El director de Pensiones de la CCSS, Ubaldo Carrillo, sostuvo que “muchos países, lo que han hecho para equilibrar su régimen de pensión es ajustar las tasas de reemplazo de los regímenes básicos, porque en países como Costa Rica donde hay regímenes complementarios como el ROP, lo que se observa es que ese tipo de regímenes también van a dar un reemplazo. Entonces, se habla de que debe haber un reemplazo no del IVM ni del ROP, sino un reemplazo global".
Y añadió: “si usted analiza, para equilibrar el IVM, una alternativa podría ser esa -de bajar la tasa de reemplazo del IVM-, tomando en cuenta de que ya el ROP va a generar un reemplazo. Se le rebaja al IVM y eso evidentemente va a bajar el gasto, la pensión del IVM se reduce, la persona recibiría el complemento en el ROP y así se lograría. Pero, evidentemente no es la solución que nosotros estamos planteando”.
Recordó que, cuando se presentó la Valuación Actuarial, uno de los acuerdos de Junta Directiva era buscar otros ingresos que puedan llegar al IVM para no impactar el beneficio a los jubilados o a los futuros jubilados.
Actualmente, los trabajadores cotizan un 11,16% y para el 2029 se espera llegar al 12,16%.
“Pero 12,16% no es suficiente para poder mantener la promesa de beneficio que estamos dando hoy. Si usted baja la promesa de beneficio, sí. Nosotros no estamos de acuerdo en una sola (opción). Queremos como sociedad definir qué modelo queremos”, manifestó Carrillo.
¿Qué es la tasa de reemplazo?
Según explicó Carrillo, la tasa de reemplazo es un porcentaje que se obtiene entre la pensión que va a recibir el jubilado y su salario promedio de referencia.
Ejemplificó que, si una persona tiene un salario de referencia de un millón de colones y se le da una pensión de ¢600.000, significa que la tasa de reemplazo es ¢600.000 entre un millón, lo que representa el 60%.
Sostuvo que, de acuerdo con el Reglamento de Pensiones del IVM, la tasa de reemplazo tiene dos componentes. Una es la cuantía básica que arranca en 52,5% y que va hasta un 43%, este último para los salarios muy altos.
La cuantía básica o porcentaje de reemplazo es escalonada. Es decir, entre más bajo sea el salario, más alta es la cuantía básica y entre más alto sea el ingreso, la cuantía es menor.
Carrillo comentó que, en el país, casi el 80% de los trabajadores se ubican en un rango de dos salarios mínimos o menos por lo que su cuantía básica es de 52,5%.
Mencionó que si un trabajador cuenta con un salario de ¢700.000, al momento de calcularle la pensión deberá recibir el 52,5%, porque el mínimo está en dos salarios mínimos.
Enfatizó que el salario promedio se refiere a los 300 salarios más altos, traídos a valor presente, promediados y allí se establece el salario de referencia. El monto obtenido se compara con la escala establecida y allí se determina la cuantía básica.
Apuntó que, de acuerdo con el reglamento del IVM, a partir del año 25 de laborar, por cada año adicional, el trabajador recibe un 1% más de tasa de reemplazo como cuantía adicional.
“Es decir que, un costarricense, con las condiciones actuales, que cotice 360 cuotas y llegue con 65 años en el caso del hombre, tendría una tasa de reemplazo de 57,5%, según lo establecido.
“Las pensiones mínimas tienen un reemplazo mayor porque tienen el componente de que, luego de los cálculos, la pensión queda por debajo de los ¢155.000. Entonces, se le lleva a ese monto”, apuntó carrillo y sumó que en estos casos el porcentaje de reemplazo supera el 65%.
Sigue trepando deuda
La deuda del Estado con el IVM ronda los ¢700 mil millones y no se visualiza la cancelación a mediano plazo.
Para más, en total, según contabiliza la CCSS, la deuda del Estado con la seguridad social asciende a ¢4.2 billones, de los cuales, ¢3.5 billones se le adeuda al Seguro de Salud.
“Cuando uno observa que hay una deuda del Estado que casi a los ¢700.000 millones, que implica que esos recursos no están en la reserva. Al no estar en la reserva, no están capitalizando y al no estar capitalizando, evidentemente no se ven reflejados en las valuaciones actuariales. Y al no verse reflejados en las valuaciones actuariales la situación de solvencia disminuye.
“Si nosotros lográramos que esos recursos que se adeudan llegaran a la reserva del IVM, evidentemente los momentos críticos se moverían hacia adelante y la solvencia mejoraría”, subrayó.
Mencionó que son tres aspectos los que cubre el IVM. Además de las pensiones por vejez, ofrece una renta por invalidez y por muerte, y estos dos últimos son financiadas por el aporte estatal.
No es un régimen de reparto
Carrillo discrepa del ministro Acosta, quien recientemente señaló que el IVM "es un régimen de reparto". Explicó que, es más bien, de capitalización parcial.
Acotó que un régimen de reparto significa que lo que ingresa es lo que se gasta y lo que hay son reservas mínimas de contingencia.
“El reglamento de IVM establece que somos un régimen de capitalización parcial y la Ley Constitutiva de la CCSS habla de que somos un régimen de capitalización.
“Si en tiempo no se toman las decisiones que permitan mantener este esquema de financiamiento de este régimen de pensiones de seguridad social, evidentemente, se va a ir convirtiendo, quizás, en un régimen de reparto y eso lo que significa es que nosotros como seguridad social empezamos a perder el control del beneficio que se le estaría dando a las futuras generaciones. No tendrían garantizado un beneficio si fuera un régimen de reparto”, puntualizó.