Tras hacer una valoración de las acciones políticas, económicas, sociales y ambientales implementadas en el país a lo largo de los últimos 30 años, el informe del Estado de la Nación 2024, se concluye que “el país atraviesa por una peligrosa situación”.
Así lo advirtió el director del Programa Estado de la Nación Jorge Vargas, quien sostuvo que esa situación peligrosa, de ser mal atendida, puede desestabilizar logros históricos del desarrollo humano y de la democracia.
Vargas explicó que Costa Rica se ha convertido en un país muy desigual, y comentó que la “peligrosa situación” que está en ciernes se configura a partir de tres características.
La primera de ellas es que en la actualidad el país vive un crecimiento económico y fiscal a costa de un agrietamiento del contrato social.
Mencionó que las zonas francas, que pertenecen al régimen especial, son el motor que enciende la economía, mientras que el régimen definitivo es el motor apagado.
Vargas dijo que el régimen definitivo, que camina lentamente es el más grande de la economía, y su peso fue del 87% de la producción en el 2022 y el 89% del empleo. Por ello reseñó que, si casi no crece, genera poco trabajo.
“Avanzamos mucho en estabilizar las finanzas públicas. El déficit fiscal crecía año con año hasta que llegó a ser muy grande y en el 2020 tocamos fondo. Hoy estamos mucho más cerca del equilibrio fiscal, pero hubo un deterioro en el 2023. Controlamos la espiral del endeudamiento público, la deuda creció mucho entre el 2008 y el 2020. Como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), hoy la deuda pesa menos, aunque todavía es muy alta”, afirmó Vargas.
Detalló que la estabilidad fiscal es frágil, aspecto reconocido por el Ministerio de Hacienda. Entre los aspectos que la debilitan están las exenciones aplicadas a las zonas francas, y el que la nueva reforma fiscal ya no genera más ingresos a menos que se creen nuevos impuestos.
“¿Cómo se mantiene la estabilidad fiscal? La pieza faltante de este rompecabezas son los recortes del gasto público”, externó, Vargas y, ahondó que, la tijera se aplica a la inversión en infraestructura, y se sacrifica la educación, salud y el tema ambiental.
“Estamos haciendo un ajuste fiscal sin visión estratégica. Cometemos el mismo error que hace 40 años: recortamos la inversión social y las implicaciones las seguimos sintiendo aún hoy, sólo que el escenario actual demográfico es negativo. Tenemos pocas niñas, niños y jóvenes. Todo esto agrieta el contrato social”, advirtió Vargas.
Ejemplo de ese agrietamiento del contrato social citó los cortes en el servicio de agua, que se han agudizado desde la pandemia hasta la actualidad y sumó que la reducción de los salarios también afecta ese crecimiento social de las personas pues mientras en 2023 el promedio de los ingresos reales se ubicó en ¢956.000, una década atrás rondaba ¢1,1 millones. Ello, pese al crecimiento económico.
Conflicto entre poderes y crimen organizado
El segundo factor que alimenta esa “peligrosa situación” es el conflicto entre Poderes. En la actualidad los tres Poderes de la República, están enfrascados en ataques que obstruyen la atención de los desafíos en desarrollo humano.
Vargas remarcó que, en Costa Rica, los tres Poderes tienen el mismo peso, por lo que se trata de un sistema confeccionado para la cooperación.
“Si hay cooperación hay buenos resultados de política pública; si no hay cooperación tenemos malos resultados”, señaló Vargas.
Como resultado de esos pelitos entre poderes, como los que se dan en la actualidad, se ahonda la crisis de representación ciudadana, y no solo no se genera bienestar sino que ocasiona indicios de polarización política.
Un tercer aspecto que es caldo de cultivo para la situación que atraviesa el país es el crimen organizado.
Subrayó que la inseguridad ciudadana es la principal preocupación de la ciudadanía y sostuvo que no se trata de una percepción equivocada de la gente, sino una realidad.
En la actualidad, la violencia homicida alcanzó niveles nunca vistos en el país, pues la tasa es de 17,2 por cada 100 mil habitantes.
Indicó que es la delincuencia organizada el factor que está detrás de este aumento en la cifra de homicidios, pues en el 2023, 7 de cada 10 asesinatos fueron por crimen organizado.
Cuando se habla de crimen organizado, no solo es por el tema de narcotráfico, aunque este es el principal, pero hay grupos que se dedican a otras líneas como la trata de personas, el tráfico de armas y el contrabando.
“Estamos frente una gravísima amenaza al desarrollo humano y a la democracia. La acción debe ser urgente y de mejor calidad de lo que hemos hecho hasta ahora. Es indispensable una política de Estado que trascienda los gobiernos", a juicio de Vargas.
Aseveró que “vivimos tiempos extraordinarios. Cosechamos, hoy, lo que hemos sembrado, para bien y para mal. En las ultimas décadas Costa Rica fue incapaz de conciliar su sostenibilidad financiera y ambiental con la promoción del desarrollo humano. Progresamos, sí, pero esa desconexión acumuló aspectos no resueltos que hoy agrietan el contrato social”.
Llamó la atención de que las elecciones del 2026 serán la última oportunidad de esta década a fin de reorientar el rumbo del país.