Robo de vehículos ahora gira más en torno al gemeleo y la reventa
El jefe de la Sección de Robo de Vehículos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Joaquín Sánchez, advirtió que el robo de vehículos responde a estructuras criminales organizadas y que las modalidades de gemeleo y recauchaje han desplazado el desarme tradicional como principal negocio ilícito.
Durante una conferencia de prensa, Sánchez explicó que el robo de vehículos no es un delito aislado. Afirmó que requiere una estructura que permita sustraer el automotor, alterar sus características y colocarlo nuevamente en el mercado para obtener ganancias.
Detalló que existen varios fines detrás del robo de vehículos. Entre ellos, el desarme para venta de repuestos, el uso del automotor para cometer otros delitos y las modalidades de recauchaje y gemeleo.
El recauchaje consiste en utilizar la carrocería o la identidad de un vehículo robado para montar piezas o estructuras de un vehículo declarado con pérdida total o con fallas mecánicas graves.
Entretanto, el gemeleo implica duplicar la identidad de un vehículo inscrito legalmente para asignarla a uno robado, lo que permite que circulen dos o más automotores con la misma placa, número de chasis y documentación.
Sánchez explicó que estas modalidades generan mayores ganancias para las organizaciones criminales. Indicó que la inversión para alterar un vehículo puede rondar entre dos y cuatro millones de colones, mientras que su venta puede alcanzar cifras superiores a los diez millones.
También abordó el aumento de bajonazos como segunda modalidad más frecuente después del descuido. Señaló que este se presenta cuando delincuentes interceptan al conductor, lo intimidan con armas y sustraen el vehículo. Recalcó que la principal recomendación es no oponer resistencia para evitar riesgos a la vida.
Según datos oficiales de la Unidad de Análisis Criminal del OIJ, en 2025 se registraron 4.751 denuncias por robo de vehículos a nivel nacional. En lo que va de 2026, con corte al 11 de febrero, se contabilizan 513 casos.
Sánchez indicó que las provincias con mayor incidencia continúan siendo San José y Alajuela, seguidas por Heredia. Limón mantiene cifras más bajas en comparación con el Gran Área Metropolitana.
El OIJ llamó a la ciudadanía a extremar precauciones al comprar vehículos usados. Sánchez recomendó verificar que el propietario registral sea quien realiza la venta, revisar que los documentos coincidan con las características físicas del vehículo y confirmar que el número de identificación VIN y el número de motor no presenten alteraciones.
También aconsejó revisar el historial registral para detectar cambios frecuentes de propietario en periodos cortos, desconfiar de precios muy por debajo del mercado y realizar el traspaso con un profesional de confianza.
El funcionario advirtió que muchas víctimas detectan el fraude cuando intentan realizar la revisión técnica o el pago del marchamo. En esos casos enfrentan procesos penales por receptación y la posible pérdida del vehículo.
El OIJ informó que mantiene investigaciones activas contra grupos organizados que operan desde el Gran Área Metropolitana y se desplazan a zonas rurales para cometer los delitos.
Sánchez concluyó que el robo de vehículos afecta la economía familiar, ya que en muchos casos el automotor representa el principal medio de trabajo y sustento. Instó a reforzar medidas de seguridad como alarmas, dispositivos de bloqueo y resguardo adecuado del vehículo para reducir el riesgo.