Los estudiantes de las escuelas y colegios públicos tendrán una “modificación radical” en la educación religiosa que imparte el Ministerio de Educación Pública (MEP).
La titular de esa cartera, Anna Katharina Müller sostuvo que el MEP trabajó “hombro con hombro”, con los representantes de las diferentes denominaciones religiosas para tomar decisiones sobre este tema.
Comentó que el nuevo plan de estudios de la educación religiosa “no impone religiones” y fue aprobado por el Consejo Superior de Educación (CSE).
“(...) no olvida nuestra identidad como país creyente, en el que se respeta a los que no creen. Esta es una gran oportunidad para que las familias incentiven la participación de sus hijos, en vez de estar mandando las cartas de que no vayan, porque lo que veían era un adoctrinamiento.
“Ahora deben mandar a sus hijos para que desarrollen valores y virtudes como la solidaridad, la caridad, la justicia, el reconocimiento y le respeto a la diversidad religiosa y cultural”, mencionó Müller.
Formación en valores en vez de "segregación"
Sumó que el MEP priorizó en los valores y la unidad, por encima de la división y de la segregación. “Y un ejemplo claro es esta modificación radical que hicimos del programa de estudios de la educación religiosa, justamente, para lograr una cultura de paz y la formación de valores compartidos por todas las religiones y creencias”
“Hoy, los jóvenes de Costa Rica deben tener una relación armoniosa y respetuosa, primero consigo mismos, segundo con los demás, tercero con su entorno y cuarto con su ser supremo, no necesariamente en ese orden”, apuntó Müller.
Entre de los objetivos de la reforma, citó la recuperación de la familia como pilar de la sociedad.
En el anuncio contó con el apoyo de líderes o voceros de diferentes denominaciones religiosas representadas en el país.
El presidente de la República, Rodrigo Chaves comentó que los cambios se traducen en el fortalecimiento de los valores universales.
“Está enseñando valores de convivencia”, subrayó Chaves.
Entretanto, el vocero de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, presbítero Ricardo Cerdas, expuso que cualquier iniciativa de ley en la educación o en cualquier programa que fomente la vida o la libertad y el respeto será recibida con buenos ojos por cualquier confesión cristiana.
“Creemos, como lo dice el papa Francisco, que hay que educar en expandir el corazón, no solo la mente sino también el corazón con una sana afectividad, con el valor de la familia, y, particularmente, sin tenerle miedo a que en un lugar público se diga la palabra Dios.
“Es parte del ejercicio de nuestra libertad religiosa y no hay que pretender unan neutralidad religiosa en la educación, sino una confesión con valores muy concretos, determinados y arraigados”, explicó Cerdas.