El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) pasó, en cuestión de horas, de tener reservas deficitarias de energía a contar con suficientes para satisfacer la demanda eléctrica de la población, por lo que anunció que no se darán racionamientos este miércoles y jueves próximos.
Según informó la entidad, en cuestión de 72 horas, a raíz los aguaceros registrados entre el jueves y hoy, el Embalse de Cachí tuvo un aumento de siete metros en el nivel del agua.
“La División de Operación y Control del Sistema Eléctrico (DOCSE, del ICE) determinó que la mejoría en las reservas nacionales de energía, la producción de las plantas a filo de agua, el aumento del viento y las compras en el Mercado Eléctrico Regional (MER) permiten que el tercer y el cuarto día de racionamiento también sean cero”, manifestó el ICE, vía comunicado de prensa.
Con esto, durante cuatro días de esta semana, el ICE y las empresas distribuidoras no realizarán racionamientos eléctricos en ninguna parte del país, pese a que el viernes pasado se anunció con toda la alarma del caso, que los cortes comenzarían este lunes.
“Cachí uno de los embalses más importantes del sistema nacional aumentó cerca de 7 metros en los últimos 3 días”, refirió el ICE.
El lunes anterior, el ICE activó el protocolo de racionamientos, aprobado por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP), debido a que las reservas de agua, solo daban para 10 días de abastecimiento. Y comunicó a las empresas distribuidoras la situación, así como la cantidad de energía que debían ahorrar a fin de garantizar el suministro eléctrico.
Según informó la entidad, el Fenómeno del Niño tuvo efectos sin procedentes en el país, al punto que el ICE no pudo determinar la afectación que se iba a dar, así como la supuesta crisis energética que se traduciría en racionamientos, luego de 17 años desde que se dio la última suspensión.
El viernes y sábado anterior, la mayoría de las empresas distribuidoras dieron a conocer sus planes de racionamiento para esta semana, excepto COOPESANTOS, que optó por esperar a que el ICE informara cuál de los dos escenarios de suspensión iba a aplicar. Pero esa comunicación no se ha dado hasta ahora.
Para los sindicatos del ICE, la supuesta crisis energética que afronta la empresa era previsible y la atribuyeron a acciones desmedidas tomadas por la administración como la venta de una cantidad importante de energía al mercado centroamericano, el vaciado de los embalses y la salida de operación de la planta geotérmica Miravalles III.
