Luego de un año y cinco meses cerrado por reconstrucción, el puente popularmente conocido como “del Saprissa”, quedó abierto a la circulación vehicular, pero ahora a cinco carriles y, de manera oficial, con el nombre de Ricardo Saprissa Aymá.
La estructura se encuentra sobre la Ruta 32, sobre el río Virilla, que divida las provincias de San José y Heredia. Se habilitaron tres carriles con sentido hacia San José y dos hacia Limón, con lo que se pretende mejorar la fluidez n ese tramo, cercano a la llamada “Cueva del Monstruo”.
Para la rehabilitación del puente se destinaron $18,6 millones de un préstamo con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Es un tramo por donde transita el 80% de las importaciones y exportaciones del país desde y hacia el Caribe.
Los trabajos se enfocaron en el reforzamiento de las fundaciones, pilas y el tablero, de forma que el puente cumpla con la normativa de diseño sismorresistente vigente tanto a nivel nacional como internacional e incremente su vida útil a 50 años.
La gestión del proyecto fue delegada a la Oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) y la construcción estuvo a cargo del Consorcio Virilla 32 S.A.
En total se intervinieron 681 metros, que incluyen el antiguo puente cuya longitud es de 285 metros y los tramos de aproximación de ambos extremos, 146 metros del lado de Tibás y 250 metros del lado de Santo Domingo, punto donde además se construyó un nuevo puente en Calle Rojas que permitió la ampliación de la ruta 32.
El presidente de la República, Rodrigo Chaves, aseveró que las obras que realizan ya están siendo palpables por los ciudadanos. Se dijo feliz por la senda por la que va Costa Rica y resaltó que es hasta ahora que el pueblo está unido.
“Gente en vez de sentarse en una presa puede trabajar más tiempo, disfrutar a su familia más tiempo, ir al gimnasio más tiempo, hacer lo que quiere hacer para ser feliz. Eso es independencia, eso es progreso” señaló Chaves.
“Esta obra es clave para el desarrollo de nuestro país, al igual que muchas otras de infraestructura vial apoyadas por el BCIE, tanto porque mejora la calidad de vida de los cientos de conductores diariamente, como su seguridad y la de las comunidades cercanas, además de impulsar la competitividad de Costa Rica”, resaltó la presidenta ejecutiva del BCIE, Gisela Sánchez.
“Entendiendo que el gobierno de la República no sólo se debe dedicar a hacer obra nueva, sino que también se debe dedicar a mantener esta obra y entendiendo que las necesidades son infinitas y los recursos son muy, pero muy finitos, decidimos conversar con el Deportivo Saprissa y con don Juan Carlos Rojas y plantearle un convenio de cooperación, donde ambas partes ganaban y ganaba Costa Rica”, apuntó el ministro de Obras Públicas y Transportes, Mauricio Batalla.
Detalló que el gobierno no tiene la capacidad económica para darle mantenimiento a la cantidad de obras de infraestructura con que cuenta el país, por lo que se optó por un convenio con el club morado.
Batalla sostuvo que se le planteó a Rojas, presidente del Saprissa, que como un acto del Acción Social Empresarial el club morado, a cambio del nombre, le diera mantenimiento al puente por los próximos cinco años.
“Nos quitamos nosotros esa presión económica y le aseguramos al país que este puente se va a mantener en perfecto estado”, afirmó Batalla, quien bromeó con el dirigente morado en el sentido de que el convenio es renovable. Eso sí, no contempla los temas más profundos.
Orgullo y justicia
Rojas se mostró orgulloso de que, ahora, de manera oficial, el puente lleve el nombre con el que se le ha conocido por décadas.
Al mismo tiempo, remarcó que “es un acto justo para un dirigente deportivo más trascendental en la historia de este país. Fue presidente del Saprissa por 33 años, en donde lo ganó todo y edificó una gloriosa institución. Pero, además de eso, fue un gran atleta olímpico, futbolista, presidente de uno los clubes más importantes de la época, el Orión FC y presidente honorario de la Liga Deportiva Alajuelense”.
Rojas enfatizó que lo más importante del Legado de Ricardo Saprissa fue que dedicó su patrimonio al desarrollo de niños y de jóvenes a través del fútbol y del deporte.