Los accidentes de tránsito, las heridas por armas de fuego y las emergencias traumáticas fueron los principales factores que impulsaron el crecimiento de las atenciones brindadas por la Cruz Roja Costarricense durante el 2025, año en el que la institución respondió, en promedio, a un incidente por minuto y atendió a más de 500.000 personas, según su informe de cierre anual.
De acuerdo con el balance institucional, las emergencias traumáticas encabezaron el volumen de atención con 61.808 casos, lo que representa un aumento respecto a 2024, cuando se reportaron 59.061 incidentes.
Este tipo de emergencias incluye lesiones graves producto de caídas, accidentes, agresiones y otros eventos de alto impacto que requieren atención inmediata y recursos especializados.
Los accidentes de tránsito continúan siendo una de las principales causas de activación de los servicios de emergencia.
En 2025, la Cruz Roja atendió 14.652 personas lesionadas en choques, frente a 12.976 en 2024; un crecimiento cercano al 13%.
A este aumento se suma el alza en las muertes en carretera, que pasaron de 487 en 2024 a 550 en 2025, consolidando a la siniestralidad vial como uno de los mayores retos para la atención prehospitalaria.
La violencia armada también mostró una tendencia al alza. Las atenciones por heridas causadas por armas de fuego o armas blancas aumentaron durante el año, reflejando el impacto directo del contexto de inseguridad sobre la capacidad operativa de la Cruz Roja.
En total, el país registró 1.850 muertes violentas, 168 más que el año anterior, lo que incrementó la demanda de traslados críticos y atención especializada.
Este crecimiento sostenido de emergencias ocurrió en un escenario de recursos financieros limitados, según advirtió la institución.
Durante el 2025, la Cruz Roja operó con el apoyo de 6.977 personas entre voluntarias y asalariadas, distribuidas en 133 comités auxiliares, cuyo aporte económico equivalente supera los ₡12.132 millones. No obstante, 66 comités cerraron el año con déficit financiero.
Otros factores que presionaron la operación fueron la retención de camillas en hospitales, que acumuló 16.299 horas de ambulancias fuera de servicio, y la atención de 3.517 llamadas falsas, que generaron un gasto estimado de ₡160 millones.
Pese a este panorama, la Cruz Roja reiteró su compromiso de continuar brindando atención oportuna y salvar vidas, aunque advirtió que el crecimiento sostenido de emergencias vinculadas a la violencia y a los accidentes viales exige mayor prevención, inversión y corresponsabilidad institucional para evitar el colapso de los servicios de emergencia.
Los accidentes acuáticos mostraron una leve reducción en fallecimientos, al pasar de 143 a 128 muertes, resultado que la institución atribuye a las acciones de prevención y vigilancia en playas y zonas turísticas.
Durante el 2025, la Cruz Roja atendió 5.819 emergencias relacionadas con lluvias, entre inundaciones y deslizamientos, así como 15.487 incidentes en territorios indígenas, donde las condiciones geográficas y los tiempos de atención representan un alto desgaste operativo.
Uno de los principales retos señalados fue la retención de camillas en centros médicos, que acumuló 16.299 horas de ambulancias fuera de servicio, así como la atención de 3.517 llamadas falsas al 9-1-1, que generaron un gasto cercano a ₡160 millones.
Pese a este escenario, la institución cerró el año con un déficit preliminar de ₡1.400 millones, lo que compromete la sostenibilidad de sus operaciones, especialmente en los 66 comités auxiliares que operan de forma deficitaria.