Educación técnica es la mejor estrategia para reducir la pobreza
El director de formación pedagógica del Centro de Formación Pedagógica de la Universidad Tecnológica Nacional, Daniel Láscarez, consideró que la educación técnica es la mejor estrategia para que un país cumpla con sus objetivos sociales, entre ellos la reducción de la pobreza.
El especialista en educación realizó una presentación llamada “Ruta de la Educación Técnica”, en un foro organizado por la Fundación Desarrollo y Ambiente Verde (FUNDAVERDE).
Láscarez explicó que, la educación técnica tiene una serie de funciones en la sociedad como la económica, cultural, política y social.
“Si mi objetivo como país es reducir la pobreza, la brecha de desigualdad o la exclusión, no hay mejor estrategia que a través de la educación técnica. Porque posibilita un perfil integrador, da trabajo y cumple con otras funciones. Esencialmente, tiene que ver con la integración y cohesión social por medio de la educación” comentó Láscarez.
Añadió que, a nivel económico, impulsa la productividad de las empresas, hace que las personas sean bien remuneradas y puedan acceder a un mercado laboral con opciones laborales reales.
La exposición de Daniel Láscarez en el foro de FUNDAVERDE
“Fundamentalmente, la educación técnica es el único modelo en el que no se puede separar lo pedagógico del mundo laboral. No hay ninguna persona en este país que estudie una carrera técnica para no trabajar; una carrera técnica, por lo menos es su aspiración, su vocación” aseguró.
Elección curricular
La principal labor en el campo político es la elección del currículo con el que se preparará a los estudiantes. A pesar de ser algo en el campo pedagógico, los cambios se ajustan a decisiones políticas.
“¿Por qué es un problema político? Primero, porque no siempre participan en estas mesas de construcción, porque las empresas no siempre saben lo que necesitan, porque el perfil empresarial es muy diverso en Costa Rica. Hay dos tipos de economías, una exportadora y otra local” indicó.
Aportó que en los últimos 30 años, la política en educación técnica se manejó con base en las necesidades del sector productivo transnacional, dejando por fuera una gran parte del parque empresarial.
En el foro se señaló como una necesidad el actualizar los currículos de las instituciones de educación técnica, no solo con base en las necesidades nacionales, sino a las regionales e incluso distritales de los lugares donde se ubique cada centro educativo.
Cerró con la necesidad de establecer un pacto nacional para asegurar una inversión para los próximos 20 años, centrándose en las zonas que tengan más necesidades de formación.