Estado de la Nación 2024

Disparidad financiera en áreas de salud profundiza desigualdades territoriales

Otro punto que destacó el informe es que el país carece de 189 EBAIS para cumplir el parámetro de atención actual de la CCSS. El déficit de estos centros provoca una saturación de los servicios de salud y una disminución en el número de consultas generales.

Ebais Pérez Zeledón
photo_camera En Pérez Zeledón se registro un presupuesto por paciente de ₡48.696. Foto: Área de Salud de Pérez Zeledón.

En 2023 el presupuesto por paciente para las 105 áreas de salud en el país osciló entre los ₡48.696 en Pérez Zeledón y los ₡430.974 en San Rafael de Puntarenas, una diferencia de 8,8 veces.

Esa disparidad en la asignación de recursos financieros en las áreas de salud es un factor que profundiza las desigualdades territoriales, señaló el informe “Estado de la Nación 2024” dado a conocer este jueves.

Lo anterior genera desafíos en la eficiencia, así como limitaciones en el acceso a los servicios de salud, especialmente en las zonas rurales.

Asimismo, el informe apuntó que las diferencias indican que las asignaciones no parecen estar asociadas al perfil epidemiológico de la población, ni las necesidades sanitarias de los territorios.

Ello porque entre áreas que brindan un mismo nivel de atención, y entre áreas de las mismas provincias, existen asimetrías en la distribución de los recursos.

Las provincias de San José (4,4 veces) y Puntarenas (4,0 veces) registraron las mayores diferencias en el presupuesto asignado por paciente. En tanto, Heredia (1,5 veces) y Cartago (1,7 veces) fueron las que menos.

Para la investigadora del Estado de la Nación, Natalia Morales, uno los efectos prácticos de esta falta de planificación es el debilitamiento de la capacidad del Sistema de Salud para responder de forma eficiente y equitativa a las necesidades de la población.

País carece de 189 EBAIS

Las áreas de salud cuentan con Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (EBAIS), los cuales deberían no atender más de 4.000 personas por centro, según criterios de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

No obstante, la mayoría de los 1.148 EBAIS atienden a 4.584 personas, en promedio.

En esa línea, el informe señaló que para cumplir con el parámetro actual de la CCSS deberían haber 189 EBAIS más en todo el país.

El déficit de estos centros provoca una saturación de los servicios de salud y una disminución en el número de consultas generales.

“Al no haber un servicio de salud eficiente disponible, la gente podría estar optando por no buscar asistencia médica o saturar los servicios de emergencia de los hospitales”, comentó Morales.

Barreras de acceso a la salud

La falta de cobertura de servicios estratégicos es otra barrera al acceso de la salud, indicó el informe.

Por ejemplo, el cáncer de mama es una de las principales causas de muerte entre las mujeres costarricenses. Sin embargo, la cobertura de mamografías para la población meta (mujeres de 40 a 74 años) no supera el 49% en ninguna área de salud.

Las diferencias entre regiones también son profundas. En Cóbano y Puerto Viejo – Sarapiquí, menos del 10% de las mujeres en ese rango de edad recibió una mamografía en el 2023. En contraparte, en Coronado y Acosta, la cifra se acercó al 50%.

El servicio de urgencia es otro que destaca como una barrera de acceso a la salud. El 59% de la población acude a áreas de salud sin servicios de urgencia directos, lo cual obliga a más de 3 millones a desplazarse a hospitales regionales o nacionales para recibir ese tipo de atención.

No obstante, la CCSS considera que el 52% de las consultas en urgencias no son urgentes y podrían atenderse en consulta general.

“Esto sugiere que algunas personas estarían acudiendo al servicio de urgencias para atender su problema de salud, ante la imposibilidad de obtener una cita general o especializada en el EBAIS”, explicó la investigadora.

El informe señaló que para atender la disparidades y reducir la profundización de brechas, es importante establecer metodologías de planificación que consideren los perfiles epidemiológicos de las poblaciones.

“En segundo lugar, se podría considerar invertir en más EBAIS. Y también, mejorar los servicios de consulta general y programas de salud preventivos”, concluyó Morales.