El diputado del Partido Liberación Nacional (PLN), Rodrigo Arias logró el respaldo necesario para mantenerse como presidente del Directorio de la Asamblea Legislativa en la cuarta y última legislatura del actual período constitucional.
Este nuevo Directorio se llenó de la mayoría de aquellas figuras en que el presidente de la República, Rodrigo Chaves ha centrado sus críticas a lo largo de su gestión.
A lo largo del día quedaron evidenciadas las enormes diferencias a lo interno de la fracción del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC); la capacidad negociadora de Arias Sánchez; la suma que hicieron los diputados del partido Fuerza Democrática (FA) en varias de las designaciones, y el fracaso negociador de la fracción del partido Nueva República.
El proceso para la elección del presidente del Congreso fue encabezado por el primer secretario del Directorio provisional para la ocasión, Carlos Felipe García, en vista de que tanto Arias como Rosalía Brown, del partido Nueva República, eran aspirantes al cargo y se recusaron.
Notable fue que el diputado Gilberth Jiménez, exprecandidato presidencial del PLN, y quien había sostenido el miércoles una larga reunión con Arias para discutir su apoyo en la elección, tomó la palabra para presentar su propio nombre.
En el caso de Carolina Delgado, también integrante del PLN y exprecandidata presidencial, anunció temprano esta misma mañana que respaldaría a Arias Sánchez.
A Arias, Brown y Jiménez, se les sumaron Manuel Morales, del bloque oficialista, y Rocío Alfaro, del Frente Amplio en la lucha por la presidencia legislativa. Cabe acotar que esta última agrupación siempre presentó sus propias candidaturas en los cuatro procesos de este período constitucional.
Al final, Arias obtuvo 33 votos; Brown, 6 votos; Morales, 9 votos; Alfaro, 6 votos; y Jiménez, 1 voto. También hubo un voto para Melina Ajoy, que fue de ella misma, y otro para Vanessa Castro, que fue de Carlos Andrés Robles. Ambas legisladoras son del PUSC, y sumaron pese a que nadie las postuló oficialmente. Esto último, sin embargo, no limita la posibilidad de que se votara por ellas, lo que hace que esos votos no fuesen inválidos.
Una vez revisadas las papeletas, se determinó que Leslie Bojorges, del PUSC, le dio su voto al oficialista Morales. Tanto él como Ajoy y Robles habían anunciado el miércoles que se apartarían de la línea de su fracción, por lo cual no respaldarían a Arias.
Cuando correspondió el turno de resolver sobre la Vicepresidencia, Vanessa Castro obtuvo 43 votos; Yonder Salas, de Nueva República, logró 6 votos; y Manuel Morales, del oficialismo, 8 votos.
Ciertamente, Castro, quien no pudo sostener su aspiración a la Presidencia del Congreso para esta última legislatura del período, sí pudo conseguir los votos de todos los integrantes de su fracción, quienes en diferentes momentos del actual período se quebraron.
Además, consiguió los seis votos del Frente Amplio, y los de Nueva República. Los del PLN no sorprendieron, pues ello fue parte de una negociación parea facilitar la continuidad de Arias al frente del Directorio.
La Unidad se rompe
Tras esa elección, Nueva República entró en shock, debido a que sus cálculos iniciales fallaron. Había alcanzado un acuerdo con el oficialismo para conseguir apoyo para Rosalía Brown por la Presidencia. Pero, días antes de la elección todo cambió, y se estaban quedando sin margen para lograr un puesto en el Directorio, como lo hicieron durante las tres legislaturas anteriores.
Ante ello, Fabricio Alvarado, el líder de la agrupación, buscó alguna negociación de último momento que permitiera realinear las cosas. Al parecer, pretendía conseguir para su bancada la Primera Secretaría.
Pero, al mismo tiempo, se desató una lucha interna en el PUSC en torno a esa posición. El cargo inicialmente estaba comprometido para la diputada Daniela Rojas, como parte de los acuerdos previos.
Sin embargo, una vez que se retomó el proceso de elección, el diputado socialcristiano Carlos Felipe García se postuló por su cuenta, rompiendo la línea de fracción. Allí se evidenció la crisis interna en la bancada.
Rojas, finalmente sumó 28 votos; Ada Acuña, del oficialismo, 8 votos; Cynthia Córdoba, legisladora independiente, 1 voto; y García, 20 votos. Esa fractura a lo interno del PUSC obligó a una segunda ronda de votación entre los dos más votados.
Entonces, Rojas obtuvo 27 votos, y García se dejó 28 votos, y se le sumaron uno en blanco y otro nulo (conforme con el Reglamento de Orden, Dirección y Disciplina de la Asamblea Legislativa), para un total de 30 votos.
Un camino más sencillo
Tras un receso para almorzar, los diputados regresaron para ocuparse de la Segunda Secretaría. Olga Morera, de Nueva República, y Gloria Navas, quien desde hace un año es independiente, fueron las aspirantes. La segunda se impuso, con margen de 22 – 34. A ella se le sumó un voto nulo.
Navas ocupó la vicepresidencia de la Asamblea Legislativa durante los dos primeros años del actual período.
En el caso de la primera prosecretaría, Jorge Antonio Rojas y Luz Mary Alpízar, ambos del Partido Social Democrático (PPSD) fueron los nombres sobre la mesa. Para esta elección tres legisladores se ausentaron del Plenario, de manera que votaron solamente 54.
Alpízar, presidenta de la Agrupación, pero en una línea independiente respecto del resto de los diputados oficialistas, se impuso, con 38 votos sobre 16 de Rojas.
Finalmente, para la Segunda Prosecretaría, Jeison Valverde, del PLN; Sofía Guillén, del FA; y Jorge Rojas, del bloque oficialista, fueron los nombres que aparecieron en el camino. En esta oportunidad ya solo estaban en el Plenario 53 legisladores.
Rojas logró 10 votos; Guillén, 6, y 37 para Valverde, lo que le dieron el cargo para esta última legislatura.
El nuevo Directorio
Presidente: Rodrigo Arias Sánchez (PLN)
Vicepresidenta: Vanessa Castro (PUSC)
Primera Secretaría: Carlos Felipe García (PUSC)
Segunda Secretaría: Gloria Navas (Independiente)
Primera Prosecretaría: Luz Mary Alpízar (PPSD)
Segunda Prosecretaría: Jeison Valverde (PLN)