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CGR detecta incumplimientos significativos del CONAVI en conservación vial

La CGR encontró muchas debilidades en los programas de conservación vial del Conavi.

La Contraloría General de la República (CGR) concluyó que el Consejo Nacional de Vialidad (CONAVI) incumple, en aspectos clave, el marco técnico y normativo para planificar y ejecutar la conservación de la red vial nacional pavimentada, así como en la gestión íntegra del proceso, exponiendo al país a riesgos de corrupción, falta de transparencia y pérdidas económicas.

Un informe elaborado por el Departamento Técnico de la CGR revela que las contrataciones promovidas en 2022 se realizaron con ausencia de planificación técnica, con controles débiles y, un mercado concentrado. Eso generó una gestión reactiva y sin priorización estratégica de intervenciones.

La Contraloría enfatizó que el país requiere con urgencia un Sistema de Gestión de Activos Viales, pendiente desde 1998, para sustentar decisiones basadas en criterios técnicos y maximizar el valor del patrimonio vial.

Otro hallazgo que adicionalmente señaló es que, el CONAVI no acreditó estudios de mercado actualizados para fijar precios de referencia y continúa utilizando hojas de cálculo sin trazabilidad como base para los costos. Tampoco fundamentó técnicamente la modalidad de pago ni el tipo de contrato seleccionado.

En materia de competencia, la Contraloría advierte que el mercado de conservación vial sigue altamente concentrado: en 2022, tres empresas recibieron el 77,6% de las adjudicaciones. Pese a ello, el CONAVI no cuenta con estrategias para ampliar la participación de oferentes ni para prevenir barreras en los pliegos de condiciones.

Tampoco existen procedimientos claros para evitar conflictos de interés en el análisis de ofertas o en la ejecución contractual. A esto se suma que 10 de 11 líneas analizadas presentaron suspensiones recurrentes por falta de financiamiento oportuno.

Riesgos de corrupción, deficiente supervisión y sistemas informáticos obsoletos

La Contraloría también detectó fallas en la supervisión de obras, control de calidad y aplicación de sanciones. Aunque el CONAVI dispone de procedimientos e instrumentos de supervisión, no se logró acreditar su aplicación por parte de las Direcciones Regionales, ni se evidenciaron controles efectivos sobre los organismos de inspección y laboratorios de ensayo. De hecho, entre 2022 y 2024 no se aplicaron sanciones económicas a empresas o laboratorios, pese a las inconsistencias encontradas.

En materia de gestión íntegra, las deficiencias son igualmente graves. La institución no implementa controles específicos para prevenir actos de corrupción en las etapas de planificación, contratación y ejecución. Según la CGR, en la propia encuesta interna el 60% de los funcionarios señala que temen denunciar irregularidades por miedo a represalias, lo que contradice las garantías establecidas por ley.

Además, los sistemas de información muestran un rezago crítico: el Sistema de Gestión de Activos Viales no ha sido implementado; el Sistema de Proyectos (SIGEPRO) está suspendido por obsolescencia; y no existe integración entre plataformas, lo que impide contar con expedientes consolidados y dificulta la toma de decisiones basadas en datos fiables.

La CGR advirtió que, de no corregirse estas debilidades, aumentarán los costos de mantenimiento, se debilitará la transparencia y persistirá un alto riesgo de decisiones discrecionales, fallas prematuras en infraestructura y afectación a la seguridad vial.