Señalan expertos

Al crimen organizado solo se le puede combatir con esfuerzos transnacionales

Con un estriccto protocolo de seguridad  las autoridades nacionales realizaron el traslado del requerido por la DEA en su extradicción rumbo a Nueva York. Foto MSP
photo_camera Al crimen organizado solo se le puede combatir con esfuerzos transnacionales, sostienen dos especialistas consultados por www.despertar.cr.

Como cualquier franquicia de comida, tiendas de ropa o cadenas minoristas, el crimen organizado se ha establecido en todos los países y opera como una empresa transnacional, con sus respectivas subdivisiones. Por lo tanto, los países deben responder con una interoperabilidad entre las naciones para atacar sus organizaciones.

El general Alberto Mejía, exmilitar colombiano con amplia experiencia en la guerra contra las drogas, señaló que el que los países funcionen como islas no es una buena estrategia para la lucha contra el crimen organizado.

“Tristemente, los países de nuestra región a pesar de, esfuerzos multilaterales como Caricom, la OEA o la misma ONU, realmente somos un poco individualistas. Queremos abordar estas problemáticas como islas, cada país solo. Llegó el momento de entender que estas amenazas, que traspasan las fronteras de los países, transnacional, solamente se puede atacar con una muy efectiva estrategia de coordinación y cooperación entre los países” comentó Mejía.

De acuerdo, con el especialista, la experiencia colombiana, si bien ha sido muy complicada, el apoyo de aliados como los Estados Unidos ha sido vital.

“Primero que todo, las inteligencias de los piases tienen que confiar aún más en su vecino y generar todos lo proceso para poder compartir información y cooperar en asuntos de inteligencia. Tenemos que incluso llegar a poder hacer en las fronteras operaciones binacionales y trinacionales, que permitan a las fuerzas de diversos países unirse contra un objetivo común en tierra o en mar” aseveró Mejía.

El general Alberto Mejía, aseguró que, los esfuerzos que ya se están haciendo, como con el comando sur de los Estados Unidos, se tienen que elevar a la décima potencia para ponerle un freno a toda esta actividad.

 “Eso obliga a tener procedimientos comunes, eso obliga a tener entrenamiento y certificación común entre todos para hablar el mismo idioma. Eso obliga a un elemento fundamental, la interoperabilidad, usted no puede realizar esto si cada país es un mundo aparte, si ni siquiera los sistemas se pueden hablar si las radios no se pueden hablar, si las capacidades de comando y control no pueden coordinar es muy difícil” afirmó Mejía.

Lo ejemplificó con el caso de Colombia, que no es miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), pero si es socio global de seguridad, lo que le permite participar y observar los ejercicios, además de tener esa interoperabilidad.

“No hay que conformarse con migajas”

La especialista Marcela Ortiz, en una entrevista posterior con Despertar.cr se mantuvo en la línea del general Mejía, sobre la importancia de la cooperación internacional. No obstante, señaló que, desde la posición de Costa Rica no debemos conformarnos migajas sino con esfuerzos reales e integrales.

“Nosotros como país afectado directa e indirectamente por el tráfico ilícito de drogas debemos de golpear la mesa en las instancias internacionales. Debemos hacernos escuchar y no hacernos y no conformarnos con que nos regalen un barquito o que lleven a nuestros policías a capacitarse, no nos podemos conformar con eso porque el dinero no se está quedando en Costa Rica”, indicó Ortiz.

Y agregó: “Si bien es cierto la policía ha reprimido algunas organizaciones criminales, que uno las vea ahí con un carro de lujo o una mansión, pero esto es nada, comparado con los países en los que queda el dinero. El que recibe la droga es el que de verdad esta lucrando, lo que queda aquí es prácticamente nada. Debemos hacernos sentir ante la comunidad internacional y no conformarnos con migajas en el tema de cooperación internacional”.

Ortiz explicó que, como la oferta de la droga está pasando por el país e incluso un poco se queda como pago, el dinero no se queda, pero, se quedan los problemas sociales que están poniendo en riesgo a la juventud y la seguridad nacional.

“Nuestros niños y niñas se están convirtiendo en sicarios. Cuando entrevistamos a las niñas en la escuela lo que quieren ser es novia del narcotraficante, si entrevistamos a un niño lo que quieren ser es sicario, eso no puede suceder. Tenemos que golpear la mesa en el tema de cooperación internacional   y pedir la respuesta efectiva que de verdad cale, que venga a resolvernos la problemática que estamos teniendo en nuestro país” recalcó Ortiz.