Las autoridades de seguridad y migración de Costa Rica y Panamá anunciaron la puesta en marcha de un operativo para apoyar los flujos migratorios que vendrán desde el norte del continente hacia el sur.
Ello ante la nueva política migratoria y las deportaciones masivas que puso en práctica el gobierno del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
El esquema anunciado está al margen de las deportaciones que se hacen por vía aérea, y ante las cuáles Costa Rica aceptó ser país puente para más de 200 migrantes de Asia.
A partir de ahora, los grupos de migrantes que se encuentren en la frontera norte, tanto en Peñas Blancas como en Tablillas, serán trasladados hacia el Centro de Atención Temporal al Migrante (CATEM) en Corredores, frontera sur.
Posteriormente, estos serán entregados a las autoridades de Panamá, quienes los llevarán hasta la provincia del Darién, según dijo el ministro de Seguridad de ese país, Frank Ábrego.
“Los buses los llevarían a una versión nuestra del CATEM, en la provincia nuestra del Darién, que es nuestra frontera real con Colombia”, declaró Ábrego.
El ministro de Seguridad de nuestro país, Mario Zamora, destacó que ambas naciones trabajarán como un bloque común para enfrentar el flujo migratorio norte-sur. Confirmó que quienes lleguen tendrán un salvoconducto de 72 horas para transitar por el país, extensible por algunas circunstancias de salud.
“Ahora ambos países empezamos a notar que ese flujo que pasaba de sur a norte ahora empieza a regresarse. Ya nos reunimos en Paso Canoas, pusimos en marcha un programa para generar un flujo ordenado. La policía costarricense y de migración, cada vez que detecta migrantes a pie camino al sur, procederemos a su agrupamiento y llevada al CATEM” destacó Zamora.
El jerarca añadió que, a todos se les realizarán filtros de seguridad para que ingresen de manera segura a Panamá.
“Esperamos así que los flujos al sur también se faciliten, que este sea un llamado a los países de Sudamérica para facilitar y abrir las puertas en pro de ese paso seguro. Todos debemos asumir nuestras responsabilidades y Panamá y Costa Rica lo estamos haciendo” comentó.
Aseguró que, en el pasado, el flujo de cubanos en La Cruz generó que mafias migrantes se asentaran en la zona y dijo que tomaron previsiones para que esto no se repita. Zamora apuntó que, no solo es un sistema de autobuses, sino que, aplicarán un estándar de seguridad para los países y para el paso seguro de las personas.
