El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Orlando Aguirre, salió al paso de las declaraciones emitidas esta tarde por el presidente de la República, Rodrigo Chaves, quien acusó a la Fiscalía General y al fiscal general, Carlo Díaz de intimidar a su administración.
Aguirre rechazó las acusaciones vertidas por Chaves en el sentido de que las decisiones del Poder Judicial en el caso conocido como Barrenador, respondan a intereses políticos.
Chaves ofreció una conferencia de prensa en que lanzó fuertes acusaciones, incluso por abuso de autoridad, respecto de Díaz y su equipo de trabajo. El malestar del mandatario derivó de la detención, el lunes, de la presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Marta Esquivel.
“El accionar del Ministerio Público y del Organismo de Investigación Judicial, con el respectivo aval de jueces de garantía, se ampara en competencias que les atribuye el ordenamiento jurídico y están sujetos al control de la ley.
“Es, en el marco del debido proceso, ante las instancias jurisdiccionales donde se debaten los elementos que cada parte considera apropiados. No es momento para promover la polarización y el enfrentamiento. Deben prevalecer el Estado de Derecho y la institucionalidad”, afirmó Aguirre.
Al mismo tiempo, apeló a la división de poderes, la independencia judicial y la institucionalidad que son “cimientos esenciales de nuestro Estado Social de Derecho”.
“(…) todas y todos los costarricenses tenemos el deber ineludible de no solo respetar estos principios sino de defenderlos con firmeza”, agregó Aguirre.
Chaves se mostró enojado por el hecho de que la presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Marta Esquivel fuera detenida y transportada en perrera, desde Pérez Zeledón hacia San José, en el marco de una investigación en torno a la adjudicación del contrato a cuatro cooperativas y una asociación de médicos para que la administración de 138 Equipos Básicos de Asistencia Integral en Salud (EBAIS), en 10 áreas de salud.
“Aquí actuaron de mala fe, con abuso para intimidar y amedrentar”, dijo Chaves.
Es la segunda vez que Aguirre, quien suele ser muy cauto en estos temas, responde al mandatario, aunque la primera vez, el pasado 25 de julio del presente año, lo hizo de manera indirecta durante una disertación en Nicoya, Guanacaste.
