Procesos lentos y falta de controles

Contraloría detecta graves debilidades en asignación de bonos de vivienda

En uno de los cantones de la provincia de Heredia muchas persona no tienen acceso a bonos y viven entre latas y maderas. Foto Sócrates Colindres

La Contraloría General de la República (CGR) emitió un informe de auditoría al Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI) en el que advierte fallas significativas en la transparencia y eficiencia del proceso de asignación de bonos de vivienda individuales amparados al artículo 59 del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda (SFNV), financiados con recursos del Fondo de Subsidios para la Vivienda (FOSUVI).

El estudio, que evaluó el período entre el 1.º de enero de 2022 y el 31 de diciembre de 2024, identificó una débil estructura de control interno, con procesos lentos, discrecionales y carentes de supervisión técnica adecuada, lo que según la Contraloría pone en riesgo los principios de equidad, justicia y transparencia que deben guiar el uso de los recursos públicos destinados a las poblaciones más vulnerables del país.

Uno de los hallazgos más preocupantes es la ausencia de una metodología formal y técnica para priorizar a las familias beneficiarias, lo que deja espacio a la discrecionalidad y errores administrativos.

El estudio determinó que el tiempo promedio para otorgar un bono de vivienda supera los 527 días hábiles, es decir, más de dos años, lo que retrasa la atención de familias en situación de emergencia, adultos mayores y personas con discapacidad.

“Este nivel de demora afecta directamente el derecho constitucional de las personas a una vivienda digna y puede generar costos adicionales por la renovación de requisitos vencidos”, señala el informe de la CGR.

La Contraloría también reveló que el 82,4% de las Entidades Autorizadas como bancos, mutuales, cooperativas e INVU no ha recibido capacitación formal en los últimos tres años, pese a ser las encargadas de tramitar y ejecutar los subsidios.

Asimismo, el BANHVI carece de controles específicos en su matriz institucional de riesgos para dar seguimiento al uso de los fondos, lo que dificulta prevenir o detectar posibles fraudes o actos de corrupción.

Estas debilidades, advierte la CGR, limitan la capacidad del BANHVI para garantizar la probidad y la rendición de cuentas sobre los recursos del FOSUVI, fondo que se nutre principalmente de transferencias del FODESAF y del Gobierno Central.

El Sistema Financiero Nacional para la Vivienda (SFNV), creado mediante la Ley N.º 7052, se compone de dos fondos:

  • El Fondo Nacional de Vivienda (FONAVI), orientado a créditos para adquisición o construcción de vivienda.
  • El Fondo de Subsidios para la Vivienda (FOSUVI), que administra los recursos públicos del Bono Familiar de Vivienda (BFV).

El BANHVI, como ente rector del SFNV, debe garantizar que los subsidios se otorguen con criterios de legalidad, eficiencia y equidad, canalizando los recursos a través de entidades financieras autorizadas, pero sin otorgar financiamiento directo al público.

La Contraloría concluye que la asignación de bonos individuales no cumple en aspectos significativos el marco normativo y técnico aplicable.

El proceso manual y unipersonal en la priorización de casos, la falta de plazos definidos y las deficiencias en la gestión del riesgo debilitan el control institucional y comprometen la credibilidad del sistema.

“Las debilidades detectadas evidencian una estructura de control insuficiente que afecta la transparencia y la eficiencia en el uso de los recursos públicos destinados a las familias de menores ingresos”, concluye la CGR.