Conferencia Episcopal rechaza trato especial ante crisis por frecuencias
La Iglesia Católica de Costa Rica rechazó este miércoles cualquier intento de establecer concesiones especiales o privilegiadas para las radioemisoras y televisoras de orientación religiosa.
La reacción se produce en medio de la creciente polémica por la reciente subasta de frecuencias y tras declaraciones del presidente de la República, Rodrigo Chaves, quien vinculó públicamente a jerarcas católicos con críticas hacia su gestión.
En un comunicado firmado por el presidente de la Conferencia Episcopal y obispo de Limón, Javier Román, la Iglesia señaló que, aunque comprende las inquietudes generadas por el esquema de subasta impulsado por el Poder Ejecutivo y la Superintendencia de Telecomunicaciones (SUTEL), no respalda la creación de mecanismos diferenciados para medios religiosos.
Chaves dijo más temprano, en su programa semanal, que tenía listo un proyecto de ley para que las organizaciones religiosas, sean católicas o evangélicas, pudieran continuar con sus programa de evangelización a través de la radio y la televisión.
Pero, acto seguido, señaló que no la daría a conocer ni la convocaría ante la resolución del magistrado de la Sala Constitucional Paúl Rueda, que suspende el proceso de licitaciones que puso en marcha la SUTEL.
Eso sí, Chaves sostuvo que habló el martes con el diputado Fabricio Alvarado, de Nueva República, quien ese mismo día anunció la presentación de un proyecto de ley para otorgar concesiones especiales a emisoras de carácter religioso.
Durante su programa semanal, el mandatario lanzó fuertes señalamientos contra figuras e instituciones eclesiásticas, entre ellas el arzobispo metropolitano, monseñor José Rafael Quirós, y la emisora Radio María. Dijo que esta última es controlada por Quirós, pese a que es parte de una organización internacional y no está adscrita a ninguna Diócesis de Costa Rica.
La Conferencia Episcopal advirtió que un sistema de privilegios podría abrir la puerta a decisiones arbitrarias y comprometer el acceso equitativo a un bien público como el espectro radioeléctrico.
Según el comunicado, la Iglesia mantendrá su labor pastoral y comunicativa a través de los canales que ya posee, sin solicitar excepciones legales ni condiciones preferenciales.
El mensaje subraya que la comunicación pública, incluida la radio, la televisión y la prensa, pertenece a toda la ciudadanía y no debe fragmentarse mediante beneficios exclusivos para ningún sector, religioso o de otra índole.
Los obispos reafirmaron que son “absolutamente respetuosos” del ordenamiento jurídico y de los procesos judiciales en curso relacionados con las licitaciones actualmente suspendidas por la Sala Constitucional.
Román también rechazó “con vehemencia” los señalamientos personales emitidos por el presidente, especialmente los dirigidos contra el arzobispo Quirós.
Agregó que las emisoras católicas Radio Fides, Radio Santa Clara y Radio Sinaí operan con transparencia y que la Iglesia no participa en campañas de descalificación ni confrontación.
La Conferencia Episcopal concluyó con un llamado al diálogo y a la defensa del bien común, recordando que su misión se fundamenta en la verdad, el servicio y la coherencia de su mensaje, y no en beneficios estatales.
“No necesitamos atajos institucionales”, señala el documento, en un momento en que el país debate intensamente las reglas para la asignación de frecuencias y el futuro del ecosistema mediático nacional.