Competitividad de Costa Rica lleva cuatro años estancada
En Costa Rica la competitividad está estancada. Así lo reveló el Índice de Competitividad Nacional (ICN) que fue presentado este viernes. En un vistazo general de cómo se comportó el país, se muestra una disminución en 0,7% respecto al año anterior y un puntaje que resultó para 2024 en 55,7.
La versión 2024 es la cuarta edición de este informe, que se construye con seis pilares: Instituciones, Infraestructura, Adopción de Tecnología de Información (TIC’s), Salud, Habilidades y Competencias, y Dinamismo Económico. A su vez, estos pilares se detallan en dimensiones compuestas por 132 indicadores. Las notas en cada uno van de 0 a 100.
Si tomamos en cuenta los puntajes de los cuatro informes vemos que de 2020 a 2024 el país solo mejoró 0,2 puntos. Desde el Concejo para la Promoción de Competitividad (CPC) consideran que los movimientos en puntaje que se han visto no son realmente significativos.
“Esto que estamos planteando es una realidad cruda, pero cierta. Donde lo que tenemos es un estancamiento en el país desde la primera edición. En la primera edición tuvimos un repunte en temas de conectividad; en la segunda también nos ayudó muchísimo eso. Luego se nos empezaron a arruinar algunos indicadores: la seguridad, la escolaridad y la mortalidad infantil, por ejemplo” afirmó la vicepresidenta ejecutiva del CPC, Shirley Saborío.
Añadió que, el resultado es una llamado de atención al país y quienes toman las decisiones a nivel regional y nacional, sobre que si queremos ser los menos desiguales de América Latina y el más competitivo de la OCDE en 2035 hay que cambiar la ruta, porque de acuerdo con las puntuaciones nos estamos quedando a mitad del camino.
De acuerdo con el CPC, estos datos reflejan que todos los cantones tienen un amplio margen para mejorar en temas que permitan crear condiciones para que personas y empresas puedan desarrollar su potencial.
El índice toma en cuenta 82 cantones. Aún no incluyen Monteverde ni Puerto Jiménez. De ellos, ninguno obtuvo una nota mayor a 70. En general, solo 14 incrementaron su competitividad más de un punto, siendo Río Cuarto con 4,8 puntos adicionales el que más creció, en buena parte por una mejora en el pilar de adopción de tecnologías de la información y comunicación.
Por otro lado, 33 cantones bajaron su puntuación más de un punto y el que más decreció fue San Mateo, con -6,4 puntos, debido a una fuerte caída en la esperanza de vida.
Lo que también ha sido constante en los cuatro informes es que, los cantones fronterizos y costeros son los que tienen un desempeño menos competente y tampoco han sufrido variaciones significativas.
“Estos resultados nos indican que en los cantones costeros y fronterizos hay menos oportunidades para sus habitantes, una realidad que debemos cambiar y el ICN nos da luces importantes para hacerlo”, Saborío.
Dimensiones que más decrecieron
El factor que más afectó el comportamiento nacional fueron las competencias básicas de la población. Según el CPC, el dato se debe tomar con cautela, pues obedece a un cambio en el indicador, ya que el Ministerio de Educación Pública implementa ahora una prueba estandarizada, que ya no mide porcentaje de aprobación, sino el porcentaje de estudiantes con desempeño intermedio o avanzado.
Debido a esta modificación, los 82 cantones se vieron afectados en una menor nota en este apartado. No obstante, el CPC llama la atención respecto a la desigualdad en las aulas.
Andrés Fernández, economista senior del CPC, explicó que, los cantones menos competitivos son aquellos donde las oportunidades educativas son limitadas o tardías, lo que se traduce en bajos niveles de escolaridad en la población adulta.
“Hay una relación directa entre cursar el currículo completo cuando se es niño y la escolaridad media cuando se es adulto y ese capital humano que formamos impacta la competitividad” mencionó Fernández.
Saborío agregó que, es fundamental que atendamos estas disparidades educativas si queremos reducir la desigualdad, mejorar el ingreso per cápita y aumentar la competitividad para seguir siendo un actor relevante en una economía global.
Otros aspectos que influyeron en la reducción de la competitividad fueron, el capital social que decayó en 77 cantones, debido a la baja participación que hubo en las elecciones municipales de este año, y las redes de datos fijas debido a que el número de suscripciones a internet fijo que se redujo en 29 cantones.