El Consejo de Promoción de la Competitividad (CPC) lanzó un llamado a retomar el control de Costa Rica en el lanzamiento de su Informe de Competitividad Nacional 2025 (ICN). En este año, el informe tiene la particularidad que hace un análisis del quinquenio que llevan realizando estos trabajos anuales.
El informe tiene seis pilares que se dividen en dimensiones y se utilizan 125 indicadores con notas de 0 a 100.
El Índice de Competitividad Nacional presentó una leve mejoría respecto al año anterior a nivel general, pasando de 54,5 en 2024 a 56,2 en 2025. El informe explica que el 73% de la mejoría corresponde al avance de las telecomunicaciones a nivel nacional y no a un crecimiento estructural.
Andrés Fernández, uno de los encargados de realizar este índice, señaló que en estos cinco años Costa Rica ha tenido dos anclas muy marcadas y que se elevan en el informe de 2025: la primera, seguridad y, la segunda, salud.
“Si vemos la evolución quinquenal, el factor más predominante que ha hecho que la competitividad no puede subir consistentemente es la inseguridad ciudadana, que claramente en los últimos cinco años se han desplomado, junto con algunos indicadores de salud que han hecho que la competitividad no pueda crecer como quisiéramos” alertó Fernández.
De hecho, el índice muestra una caída de 13,6, pasando de 54, a 40,4 de 2024 a 2025. Este es el deterioro más marcado en los cinco años de informe.
Particularmente, desde el CPC utilizan las portadas de sus informes para realizar llamados sobre temas en específico. En esta ocasión la destinaron a un mapa de Costa Rica utilizado como un control de videojuegos.
“En este año no es un tema particular, sino un mensaje de que necesitamos retomar el control de Costa Rica, para la mejora del desarrollo económico, social y competitivo. Por eso, la portada lo que ilustra son dos manos sosteniendo un control, en este caso simulando un mapa de Costa Rica. Lo que quiere decir es: ¿Cuáles son esos botones que necesitamos para que Costa Rica logre mejorar sólida y consistentemente en los próximos años?”, comentó Fernández.
Planes a futuro
Siguiendo esa idea, en el ICN 2025 presentaron planes para 2030, 2040 y 2050 con el objetivo de dar planes a futuro para que la competitividad crezca en las próximas décadas.
“En el corto plazo, de aquí a 2030, es cómo mejoramos las condiciones mínimas para poder avanzar en los próximos años. Este primer periodo lo estamos enfocando en políticas universales. Sí o sí tenemos que recuperar terreno que hemos perdido en seguridad, terreno que hemos perdido en salud y claramente mejorar la calidad de la educación que estamos recibiendo” indicó.
Añadió que una vez activadas estas políticas universales, a 2030 prevén que se entre a políticas sectoriales como en infraestructura vial, telecomunicaciones y el sector eléctrico.
“Para 2040 y 2050, enfocarnos en la mejora de las condiciones para la generación de las actividades productivas. También ocupamos de las regiones que están más rezagadas. Te doy un ejemplo: el acceso al agua potable es casi universal, pero cuando focalizamos en algunos cantones de la zona del caribe y la región brunca, siempre vemos que hay algunos en los que el acceso al agua es menor al 90% es decir, que no está cerca de universalidad” comentó.
La hoja de ruta se basa en las metas del plan Nacional de Desarrollo del Ministerio de Planificación en 2022. Parte del objetivo, es emparejar a 2050 los cantones costeros con los de la GAM, que tienen una ventaja competitiva desde el primer informe. La mira se pone en tener una calificación de competitividad país de 61.2 en 2030, 66,6 en 2040 y 72.1 en 2050.
La zonas costeras siguen rezagadas. Por ejemplo, Garabito pasó a ser el cantón menos competitivo en 2025. En buena medida, por ser uno de los cantones más violentos del país.