Más de 2000 kilómetros de la Red Vial Nacional Pavimentada evaluados por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica (LANAMME UCR) mantienen una buena condición estructural para soportar el tránsito vehicular.
Sin embargo, se presentan serios problemas en la calidad del ruedo y altos niveles de deslizamiento, factores que afectan directamente la seguridad vial y el confort de los usuarios.
Así lo revela el más reciente informe publicado por el LANAMME, tras los análisis realizados entre 2024 y 2025 a cerca de 2200 kilómetros de carreteras, lo que equivalen al 42% de la Red.
El Laboratorio señala que específicamente en la Red de Conectores de Integración Territorial y la Red Básica de Acceso, rutas clave para enlazar comunidades con la red principal de alta capacidad y con vías cantonales, se pudo constatar que los kilómetros evaluados mantienen una buena condición estructural. Es decir, una buena capacidad para soportar cargas vehiculares sin mostrar un deterioro prematuro.
El estudio analizó tres componentes fundamentales del estado de las carreteras: capacidad estructural, regularidad y agarre superficiales.
En cuanto al soporte de carga vehicular, los resultados son positivos: el 85% de la red evaluada presenta buena capacidad estructural, lo que indica que los pavimentos pueden soportar el tránsito actual sin mostrar deterioros prematuros en el corto plazo.
No obstante, el panorama cambia al evaluar la condición funcional de las rutas. Más del 58% de los tramos presenta una regularidad superficial deficiente o muy deficiente, situación que se traduce en viajes incómodos, mayor desgaste de los vehículos y un incremento en los costos de operación para los usuarios.
A esto se suma un dato especialmente preocupante en materia de seguridad vial: cerca del 90% de las rutas evaluadas registran niveles de deslizamiento elevados, lo que incrementa el riesgo de accidentes, particularmente en condiciones de lluvia o superficie húmeda.
El LANAMME advierte que, aunque las labores realizadas en los últimos años han sido efectivas para conservar la capacidad estructural de las carreteras, la falta de mantenimiento oportuno podría provocar un deterioro acelerado, afectando de forma directa la calidad del servicio vial.
Como parte del análisis, el laboratorio asignó a las rutas una nota de calidad “Q”, que permite definir el tipo de intervención necesaria.
Según el informe, un 36% de la red requiere mantenimiento de preservación, un 39% necesita intervenciones para recuperar la regularidad superficial y un 12% demanda obras mayores de rehabilitación o reconstrucción.
Concluye que la red vial de Conectores de Integración Territorial y Red Básica de Acceso presenta un estado mejorable, ya que aproximadamente dos terceras partes de su longitud evaluada en esta campaña, requiere de algún tipo de intervención para llegar a tener los índices de servicio correctos.
De todos los indicadores evaluados (condición estructural con el Deflectómetro de Impacto, condición Funcional con el Perfilómetro Láser, y agarre superficial con el GripTester), sólo el de condición estructural presenta el 85% de la red n buenas condiciones.
Los problemas identificados pueden ser gestionados de manera eficiente si el país implementa un Sistema de Gestión de Activos Viales moderno, que permita planificar inversiones estratégicas a corto, mediano y largo plazo, optimizar el uso de los recursos públicos y garantizar una red vial más segura y eficiente para Costa Rica.