AyA: “Sonafluca no puede crecer mientras no ejecute su proyecto de agua”

La Dirección de Fortalecimiento de Asadas advierte que el acueducto enfrenta un déficit técnico que limita nuevas conexiones y compromete el abastecimiento actual
Para AyA un paso que podría tener la ASADA es entregar la administración de la concesión
photo_camera Según el AyA, la ASADA de Sonafluca tendría que adquirir un terreno donde hay una naciente, para solucionar el faltante de agua. Foto: Sócrates Colindres.

El problema de suministro de agua potable en la comunidad de Sonafluca, en San Carlos, solo podrá resolverse cuando la Asociación Administradora del Acueducto Rural (ASADA) ejecute el proyecto "Los Chorros", para incorporar una nueva fuente de agua al sistema.

Así respondió el jefe de la Dirección de Fortalecimiento de las ASADAS del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), José Jiménez, al reclamo de los vecinos ante la falta de un acuerdo con esa entidad para incorporar otra fuente al sistema.

La comunidad de Sonafluca enfrenta una situación crítica por la falta de agua potable, y la ASADA se encuentra imposibilitada, desde hace varios años, de autorizar nuevas conexiones o emitir constancias de disponibilidad.

En la ASADA, sim embargo, aseguran que la naciente Ojoche, dentro de la reserva Dendrobatis, es la alternativa para solucionar el problema “en un día”, si el AyA autoriza la concesión. Ello por cuanto para desarrollar el proyecto Los Chorros, se tendría que adquirir el terreno donde se encuentra la naciente.

Entretanto, en Acueductos insisten en que no se puede utilizar la naciente el Ojoche porque se encuentra en un área que es Patrimonio Natural del Estado. Entonces, habría que superar un procedimiento riguroso que demuestre que no existen otras fuentes disponibles en la zona, y por ende, debe ser utilizada por necesidad imperiosa.

Ello, porque ante la más reciente reforma legal en esta materia, se requiere un permiso del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), por encontrarse en una zona protegida.

Jiménez aseguró que actualmente, Sonafluca, que abastece también a las comunidades de Santa Lucía, Tres Esquinas y parte de San Martín de Peñas Blancas, opera al máximo de su capacidad.

Crédito pendiente y burocracia en trámite

Según el funcionario, la institución ha contribuido con diseños, asesoría y la donación de tubería, pero la ASADA aún no logra adquirir el terreno donde se ubica la naciente que AyA define la solución técnica recomendada, ni concretar la ejecución de las obras.

Sin embargo, este no es un tema sencillo. Para financiar el proyecto, la ASADA está gestionando un crédito de ₡100 millones de colones con el Banco Popular, pero apenas está bajo análisis por parte de esa entidad.

De aprobarse, el expediente deberá ser revisado nuevamente por el AyA, que evaluará la capacidad de pago y el cumplimiento de los requisitos técnicos por parte de la ASADA.

Jiménez confirmó que el proceso podría prolongarse. Recordó que cualquier obra mayor  debe registrarse en el Banco de Proyectos del Ministerio de Planificación y Política Económica (MIDEPLAN), lo que añade más trámites al proceso. “Realmente no podemos brincarnos la normativa”, afirmó.

Ante la demora en la ejecución del proyecto, el AyA planteó formalmente la posibilidad de asumir la administración directa del acueducto de Sonafluca, bajo el argumento de que permitiría acelerar inversiones y tramitar obras sin las limitaciones actuales. De mantenerse el modelo actual de acueducto en delegación, Jiménez asegura que el AyA solo podrá brindar acompañamiento técnico, y no desarrollar el proyecto por cuenta propia.

Sin embargo, esta decisión corresponde exclusivamente a la comunidad, a través de su Asamblea General. "Nosotros no podemos imponerla”, aclaró. Durante la última reunión con los usuarios y la junta directiva de la ASADA, el tema no fue sometido a discusión formal, pues no estaba agenda.

Dos escenarios, dos responsabilidades 

Jiménez explicó que el caso de Sonafluca no es comparable con otras intervenciones que ha realizado el AyA en el país, como una reciente en Naranjo, ya que se trata de modelos de gestión distintos. En ese caso, la institución conectó unilateralmente un proyecto de vivienda social a la toma principal del acueducto local.

Mientras el acueducto de Naranjo es municipal, el de Sonafluca funciona bajo delegación, lo que significa que la responsabilidad de ejecución y operación recae en la ASADA, explicó.