San José

ICE ofrece planta de tratamiento de desechos sólidos a Municipalidad

Se instalaría en la Rossiter Carballo, en La Uruca, con capacidad para generar energía y procesar desechos orgánicos.
El relleno Sanitario de la Carpio en la Uruca esta a las puertas del cierre técnico, el cual no duro lo estimado por la Municipalidad cuando se convirtio el acopio de gran parte del país. Foto Sócrates Colindres
photo_camera El relleno Sanitario de la Carpio, en la Uruca, está a las puertas de un cierre técnico. Foto Sócrates Colindres

El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) planteó a la Municipalidad de San José una iniciativa para instalar una planta de tratamiento de residuos sólidos, como solución alternativa al problema de la falta de espacios para su disposición.

La jefa del Departamento de Servicios Ambientales de la Municipalidad, Emperatriz Ordeñana confirmó que la Alcaldía analizan la propuesta que, en caso de aprobarse, se instalaría en una finca que tiene el ICE al final de la avenida en la Uruca cerca del asentamiento Las Brisas de Rossiter Carballo.

Detalló que el plan va en dos vías: por un lado, un incinerador para los residuos sólidos con valor calórico que permita producir energía. Por otro lado, una planta para el procesamiento de 800 toneladas diarias de material orgánico.

Por ahora, sin embargo, el plan está en una etapa inicial. Apenas están arrancando las reuniones de acercamiento y valoración.

 

Ordeñana reconoció que el cierre técnico del Parque de Tecnología Ambiental Uruka, conocido como el Relleno Sanitario de la Carpio, se generó un problema para la Municipalidad de San José, porque cuando se abrió ese lugar se pensaba que funcionaría por unos 35 años. Pero los cierres de varios botaderos de basura ordenados por el Ministerio de Salud llevaron a su saturación, sin mediar ganancia para la corporación municipal.

Es clara al señalar que para San José es un problema serio porque solo podrán enviar desechos allí por unos dos años mientras se trabaja en otra solución. “No tenemos, no contamos con espacios. Este cantón esta urbanizado casi en su totalidad”, apuntó.

Y todo ello pese a que la ministra de Salud, Mari Munive señaló recientemente que al relleno de La Carpio ya no le queda vida útil, y que deberá dejar de recibir desechos en enero entrante.

De hecho, Ordeñana sabe que el tiempo es su peor enemigo. Por ello, tienen que analizar las distintas opciones. En ese sentido, han pensado en recurrir al relleno sanitario de Miramar. Para eso tendrían que hacer transferencia en un punto intermedio, que consideran, podría ser El Coyol, en Alajuela.

“Vamos a tener que salirnos de los 20 km para poder tratar los residuos y eso, pues, significa mayores costos”, sostuvo.

Faltan controles

Por otra parte, la funcionaria municipal planteó algunas recomendaciones para alivianar la crisis que se avecina por la falta de instalaciones para disponer de los residuos. Por ejemplo, que el Ministerio de Salud, como ente rector, emita disposiciones para evitar que se importen materiales que no se puedan reutilizar, como el poliestireno expandido, mejor conocido como “estereofón”

“Eso es algo que nosotros tenemos que cerrar dentro de nuestra frontera: el que vengan residuos que no podemos tratar. Y de esos hay muchos” indicó Ordeñana.

Otra de las acciones que pone sobre la mesa es impulsar todas las tecnologías de aprovechamiento de los residuos que se producen en el país, de manera que se aprovechen, por ejemplo, para generar materias primas para solventar problemas diversos.

Un ejemplo, dijo, es sustituir la madera por tablillas plásticas para vivienda o mobiliario para las escuelas. "Es decir, tenemos una infinidad de necesidades, pero muchas veces traemos la materia prima o bien los recursos de fuera del país".