Más de la mitad de la población no clasifica los desechos sólidos ordinarios
Pese a que es un tema que está sobre el tapete desde hace años, lo cierto del caso es que el 57% de los encuestados no separan los residuos sólidos ordinarios que generan en sus casas.
Esta es una de las conclusiones al que llegó el programa Horizontes Ambientales, del Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO), de la Universidad Nacional (UNA), con la “Encuesta Conocimiento y Prácticas de la Población sobre la Gestión Integral de los residuos Sólidos ordinarios y de los residuos de Aparatos Eléctrico y Electrónicos en Costa Rica. Para la encuesta entrevistaron a 1.095 personas.
La coordinadora del Programa, Jacqueline Centeno aseguró que el principal hallazgo de la investigación es que “hay un desconocimiento técnico, que es el concepto que indica la ley, de qué es un residuo sólido ordinario. Sin embargo, la persona habitualmente lo va a relacionar con el término de basura", explicó.
En el tema de separación de residuos sólidos, el 43% de las personas dijeron que lo hacen habitualmente; mientras que el 57% indicó no hacerlo por no contar con ruta de recolección para el reciclaje o bien porque es difícil cambiar las costumbres en su hogar, por falta de tiempo y conocimiento.
“A pesar de que se relacione con este término (basura), hay algunas prácticas ambientales que ya se están tratando de gestionar, por ejemplo, la separación de los desechos sólidos. Si bien es cierto se habla de un porcentaje de la población que ya hace prácticas como esta, tenemos la mayor parte de la población costarricense encuestada que no lo está haciendo”, afirmó Centeno.
Añadió que es necesario comenzar a generar estrategias de educación ambiental dirigidas a diferentes grupos etarios de la población.
“Solamente con el cambio de nuestras prácticas podemos tener una relación con el ambiente favorable, pero esa relación es necesaria que empiece desde el conocimiento. Saber qué es un residuo sólido ordinario, por qué yo lo estoy generando y realmente si todo aquello que estoy generando tiene una utilidad definida. Porque muchas veces consumimos productos que son de un único uso, lo que solamente está generando los residuos sólidos que van a dar a un relleno sanitario, impactando en una serie de factores en nuestro país”, llamó la atención Centeno.
Mas resultados
Entre las razones por las cuales las personas no tienen el hábito de separar estos residuos, según el estudio, están la ausencia de una ruta de recolección de reciclaje y la dificultad de cambiar las costumbres de las personas. Otras respuestas señalan la falta de conocimiento y de tiempo.
Esto se da a pesar de que el 52% de la población sí cuenta con el servicio de recolección de residuos valorizables, conocido como reciclaje.
A pesar de que más de la mitad de la población no practica la separación y clasificación de residuos sólidos ordinarios, el 95% considera que es importante entregarlos limpios, secos y separados.
A otro 15% le da igual no separar porque eso lo hacen en los puntos de recolección y un 10% dijo “da igual no separar porque al final todo termina revuelto”.
En cuanto a prácticas que suelen implementarse, un 95% considera que algunos residuos sólidos pueden recuperarse para ser transformados en otros materiales, mientras que, para un el 90% de los encuestados, algunos de los restos de comida se pueden descomponer para un proceso de compostaje.
Por otro lado, un 43% de los entrevistados estima que es mejor comprar un artículo nuevo que reparar algo dañado, mientras que un 19% estaría de acuerdo en que se acepten bolsas plásticas al hacer las compras, “a pesar de que se prohíbe la comercialización y entrega gratuita al consumidor final tal como lo indica la Ley 9.786, para combatir la contaminación por plástico y proteger el ambiente”, indica el estudio.
En materia de residuos orgánicos, un 45% los utiliza para compostaje, otro 29% los entierran o los utilizan para las plantas, un 15% son para animales y otro 4% los entregan a las municipalidades, de manera separada.
“Alrededor de 7 de cada 10 personas realizan acciones en las cuales a los residuos orgánicos se les brinda un manejo diferenciado, dado su proceso de descomposición. Esto es un escenario favorable en vista de que estos residuos son los más generados en los hogares”, detalla el estudio.
Y…¿Los residuos eléctricos y electrónicos?
Por otra parte, en lo que respecta a los residuos eléctricos y electrónicos (RAEE), este acrónimo lo desconoce apenas el 9% de la gente y su concepto es asociado por la gran mayoría de la muestra, con aquellos aparatos eléctricos y electrónicos dañados, obsoletos o que ya cumplieron su vida útil.
Las opiniones sobre quiénes son los actores responsables de disponer de estos residuos están repartidas, pues la mitad de la población les asigna esa función a las municipalidades, un 40% señala a los consumidores del dispositivo, un 40% también refiere a las empresas vendedoras, un 37% a los fabricantes y un 24% a las autoridades gubernamentales.
El 88% de los encuestados desconoce que existe una ley, la 8839, que determina que “quienes ponen en el mercado aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) son responsables de recolectar, transportar y gestionar integralmente estos residuos y deben garantizarlo”.
La investigadora del IDESPO, Jenny Villalobos, señaló que “debemos saber, como población que nosotros como consumidores tenemos una responsabilidad compartida, pero, principalmente, esta responsabilidad extendida al productor va dirigida a las empresas o comerciantes que ponen en venta estos aparatos eléctricos-electrónicos".
Villalobos hizo un llamado a que la población se involucre más en el tema, por esa responsabilidad compartida, y reseñó que esa responsabilidad también recae sobre las municipalidades y otras autoridades.
“Nos involucra principalmente a nosotros como consumidores. De allí la importancia para que busquemos toda esta información, toda esta divulgación que diferentes actores que en esta temática han elaborado, que busquen cuál es el punto más cercano de su hogar para ir a entregar los residuos de aparatos eléctricos-electrónicos a puntos autorizados, para así ser nosotros parte de nuestra responsabilidad, gestionarlos adecuadamente”, reiteró Villalobos.
Por otro lado, el 18% de la población aseguró que sí recibió información sobre cómo gestionar de manera adecuada sus RAEE. De ellos, un 6% identificó a la municipalidad como la fuente, seguido de medios de comunicación, con un 4% y un 3% de redes sociales.
Apenas el 1% manifestó que ha recibido la información sobre la disposición final de residuos por parte de la tienda o comercializador de los aparatos eléctricos y electrónicos.